Encuentran artefactos para cometer incendios forestales en una finca de Zamora

La Guardia Civil ha realizado en la Operación “Antitox VII” 201 actuaciones en 21 provincias

FuenteRedacción
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La Guardia Civil ha desarrollado la séptima fase de la operación “Antitox”. Se trata de una operación de alta intensidad que se desarrolla anualmente en unas fechas determinadas con la finalidad de potenciar las actuaciones del Servicio de Protección de la Naturaleza para prevenir, detectar y erradicar el uso de cebos envenenados y otros medios prohibidos de caza en el medio natural, así como concienciar a la población de la ilicitud de esta práctica.

Además del descubrimiento de importantes cantidades de sustancias prohibidas, métodos de caza no selectivos y armas de fuego modificadas, cabe destacar el hallazgo de pruebas e indicios relacionado con la comisión de incendios forestales encontradas en una finca de la provincia de Zamora.

Durante las inspecciones realizadas en dicha zona además de veneno y otras artes prohibidas fueron hallados 7 artefactos incendiarios consistentes en mechas de distintas longitudes junto a un mechero y una garrafa de gasolina, dándose la circunstancia de que la persona presuntamente responsable había sido investigada el año anterior por su presunta implicación en un incendio forestal en la zona.

Han sido realizadas 201 actuaciones en diferentes espacios naturales, terrenos cinegéticos, explotaciones ganadero-agrícolas y establecimientos de venta de fitosanitarios en las que han sido detenidas o investigadas 21 personas, han sido incautados 876 métodos prohibidos de caza ( ballestas, perchas, carabinas, lazos conejeros, cepos, etc.), e intervenidos 25 cebos envenenados, numerosos productos tóxicos decomisados, como aldicarb y carbofurano, y hallados 70 animales envenenados, entre aves, especies cinegéticas y animales domésticos.

Esta fase de la operación “Antitox” ha destacado por la cantidad de veneno y medios prohibidos decomisados, que han superado en más de 4 veces la cantidad incautada en la pasada edición.

Han sido interpuestas 66 denuncias por infracción a la normativa de sanidad vegetal, ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad y legislación cinegética.

Uso histórico de veneno en el medio natural

El uso del veneno y otros medios prohibidos en el medio natural ha constituido una práctica habitual en nuestro país para eliminar determinados animales debido a los perjuicios que ocasionan a determinadas actividades como la cinegética y el sector agrícola-ganadero.

Estas conductas representan en muchos casos no sólo un riesgo medioambiental muy grave para las especies y los ecosistemas en general, sino que igualmente constituye un factor de riesgo importante para la salud de las personas por su repercusión en la cadena trófica.

Esta práctica ha contribuido notablemente a que algunas de las especies de nuestra fauna se hayan situado al borde de su extinción (Águila Imperial, Lince Ibérico, etc.), propiciando la adopción de medidas legislativas y campañas dirigidas a una mayor concienciación social.

Animales de especies muy amenazadas envenenados

Entre los animales envenenados hay algunas de las especies más amenazadas como el quebrantahuesos, el milano real y el águila imperial.

Han sido localizados un total de 70 animales envenenados, entre los que cabe destacar el hallazgo del cadáver de una hembra de quebrantahuesos en Asturias perteneciente al programa LIFE+ RED QUEBRANTAHUESOS la cual había sido introducida en Picos de Europa.

El Quebrantahuesos es una especie incluida en el catálogo español de especies amenazadas en la categoría de “en peligro de extinción”. Tras el hallazgo del ejemplar encontrado muerto en Asturias, se inició una investigación que dio como resultado la identificación y detención del presunto autor de los hechos.

También cabe destacar el hallazgo de 5 milanos reales envenenados en Cáceres y el cadáver esqueletizado de un águila imperial en Ciudad Real.

Dichas especies se encuentran igualmente incluidos en el catálogo de especies amenazadas en la categoría de “en peligro de extinción” y como en el caso del quebrantahuesos son objeto de programas de recuperación con motivo de su situación. También en dichos casos se logró la identificación y detención / investigación de los presuntos autores.

Investigación Integral y altamente especializada

La investigación de los delitos contra la fauna en los que se emplea veneno y otros medios no selectivos resulta normalmente muy compleja por la dificultad en que se desarrolla (sin apenas testigos, en ocasiones en lugares muy alejados, de difícil acceso y en los que el autor cuenta con una importante ventaja por su dominio del medio y sus circunstancias).

Además, la propia naturaleza de los ilícitos demanda una formación policial cada vez más especializada, conjugada con otros aspectos tan diversos como el análisis forense de los escenarios cadáveres o nuevos métodos o modus operandi. Por dicho motivo, la Guardia Civil realiza un importante esfuerzo en la planificación y organización de este tipo de operativos, siendo la inteligencia medioambiental pieza clave en la planificación previa y desplegando con posterioridad técnicas sofisticadas como análisis de ADN, cotejo balístico y métodos de investigación propios de la delincuencia organizada.

Laboratorio de Medio Ambiente del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil

El laboratorio de Medio Ambiente del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil también desarrolla un papel importante por el apoyo que presta al SEPRONA, tanto en la realización de análisis toxicológicos como en la elaboración de periciales respecto a otro tipo de subáreas de gestión (identificación genética animal y vegetal, cotejo balístico, trazas instrumentales, perfiles ADN humano, etc). De hecho, respecto a la Operación Antitox VII, recibió un total de 55 peticiones de informes sobre casos de posible envenenamiento.

Unidad canina de la Guardia Civil especializada en la búsqueda y detección de cebos envenenados

El éxito de la Operación Antitox, tanto en esta edición como en anteriores, se debe también en gran parte a la participación e implicación del Servicio Cinológico de la Guardia Civil, a través de sus unidades caninas.

Estas unidades caninas constituyen una herramienta fundamental, por la versatilidad y ventaja que ofrecen los perros especializados en la búsqueda y detección de cebos y sustancias tóxicas y constituye un refuerzo fundamental para las unidades del Seprona.

 

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