Diputación defiende la transparencia de los exámenes de oposición a auxiliar administrativo

La Institución Provincial relata que durante el examen se produjo "un error informático" que imposibilitó que los opositores imprimieran sus exámenes desde su propio PC, que "fue solventado, imprimiendo uno por uno"

La Diputación de Zamora ha querido salir al paso de las quejas de los opositores que acudieron al último examen para auxiliar administrativo de la Institución Provincial.

El vicepresidente primero de la Diputación, Aurelio Tomás Fernández ha explicado que “un problema informático durante la prueba imposibilitó que los aspirantes pudieran imprimir sus exámenes, y tuvieran que bloquearse los terminales, para evitar que se modificaran datos en estos, mientras se realizaba la impresión uno por uno”.

19 de los 46 opositores a auxiliar administrativo, que se presentaban el pasado sábado al examen de acceso, han presentado alegaciones para invalidar la prueba, que además se celebraba excepcionalmente en el centro de formación Esla. En este examen están en juego un total de 7 plazas, de las cuales 5 son de consolidación, es decir, de personas que llevan ya 3 años en el puesto, una de promoción interna y otra general.

El diputado ha explicado detalladamente los motivos del cambio de ubicación para la prueba, que era otra de las quejas de los examinados: “La Diputación solicitó al Campus Universitario de Zamora celebrar el examen en sus instalaciones, que nos remitió a la central en Salamanca. Estos de palabra nos indicaron que si había disponibilidad para realizar la actividad, pero posteriormente y por escrito nos explicaron que nos cedían el espacio, pero no tenían disponibilidad de técnicos que se ocuparan del control de la prueba. Por ello, tuvimos que buscar un espacio alternativo, con técnicos cualificados para vigilar y controlar el examen y su desarrollo”.

Los opositores presentan también alegaciones por un problema informático que imposibilitaba la impresión del examen, por la elección de los terminales para el test y por la incompatibilidad de los programas informáticos de los mismos. Según Tomás, “todos los opositores recibieron indicaciones por escrito del desarrollo de la prueba en todos sus ámbitos, incluyendo que los terminales a utilizar serían PC, que el Windows sería el 10 y el Word sería en su versión 2016“. Además, relata que ese mismo texto explicativo recogía y animaba a los opositores a “expresar cualquier fallo informático o error que se presentara antes de comenzar la prueba, y a excepción de un opositor, a cuyo teclado de fallaba una tecla y fue solventado, nadie expresó que los ordenadores no funcionaran correctamente”.

El diputado recalca que el fallo informático se generó “a la hora de la impresión final de los trabajos, cuando el sistema colapsó y no era posible sacarlos en papel”. En ese momento, según explica “se bloqueó el acceso a los terminales, para que ningún opositor pudiera modificar nada más de su examen, mientras se realizaban las impresiones de los test uno a uno”.

Tribunal de alegaciones

Ante las 19 quejas interpuestas por este examen, la Diputación de Zamora convocará un tribunal que se encargará de analizar el suceso en profundidad y decidir qué acciones deben llevarse a cabo. Este escenario tiene solo dos soluciones posibles, una que se consensué que el proceso fue válido y el error informático no afectó a la transparencia y desarrollo del mismo, o que haya indicios de alteración y se de como inválido.

No hay comentarios