Ni la lluvia pudo con las chispas de Motauros en Zamora

La lluvia pasa factura a la visita de los moteros procedentes de la concentración de Tordesillas, pero la gran exhibición de stunt y los manjares zamoranos, hacen las delicias de los jinetes de dos ruedas

La lluvia que caía desde primera hora de la mañana en Zamora, hacía que las previsiones de 4.000 moteros llegados desde Tordesillas, fueran finalmente unos 1.500.  Pero eso no afeaba la intensidad con la que estos jinetes de dos ruedas han sido recibidos en la capital.

Desde primera hora, los más de 1.000 moteros que iban llegando a La Marina, eran recibidos con un buen caldo caliente, para combatir la lluvia, y posteriormente, con una copa de vino de Toro y algo de ternera de Aliste.

Los moteros procedentes de Motauros llegaron a Zamora en menor número que otros años, pero, en palabras del Motoclub de tordesillas y organizador de Motauros, Juan Carlos Ruíz “los moteros de verdad no les importa cómo esté el tiempo, y vienen encantados de Tordesillas a Zamora”. Ruíz ha agradecido un año más, la acogida de la capital a su visita, que hace que “sea un gusto venir a Zamora”.

Durante esta visita, acudía también el primer teniente alcalde del Ayuntamiento de Zamora, Antidio Fagúndez, que también se lamentaba porque la lluvia “había espantado” a muchos moteros, y “no se han podido cumplir las previsiones que teníamos, pero espero que los moteros que si han llegado hasta aquí disfruten de nuestra ciudad“. Por último, Fagúndez ha deseado que esta visita “se siga realizando todos los años, para que se convierta en una tradición, que Zamora acoge con mucho gusto”.

Por su parte, el presidente de la Asociación Motociclista Zamora, Kike González ha agradecido la respuesta de los zamoranos un año más a esta visita, y ha recordado que es “un día muy especial en el año para ellos”.

Tras reponer fuerzas con los mejores manjares de Zamora, daba comiendo la exhibición de stunt a cargo del portugués Paulo Martinho, que con su espectáculo hizo olvidar a todos los presentes el frío y la lluvia. El piloto utilizaba la avenida Príncipe de Asturias para realizar los más impensables trucos sobre dos y cuatro ruedas. Martinho comenzaba su exhibición haciendo caballitos y círculos con una moto de carretera, y prendiendo literalmente fuego al suelo, para después subirse a un quad, que se movía loco por la carretera, y al que hizo ponerse a dos ruedas, y bajarse de él para acompañarlo caminando. Pero el plato fuerte, y que ha levantado la ovación y la sorpresa de todos los presentes, ha sido en momento en el que el portugués se ha subido a un pequeño coche, que solo llevaba las ruedas delanteras, y lo ha hecho girar a una velocidad de infarto, haciendo saltar multitud de chispas de la parte trasera.

Tras la impactante actuación, los moteros han acompañado al primer teniente alcalde, el presidente de Motauros, y al presidente de la AMZ, hasta el pabellón Ángel Nieto, para colocar una corona a los pies del mural con la cara del desaparecido piloto zamorano, en recuerdo de su persona.

Finalmente, la comitiva motera disfrutaba de un arroz a la zamorana en plena Marina, antes de volver a Tordesillas para continuar con su masiva fiesta, que este año ha superado los 14.000 asistentes.

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