La procesión del Silencio se suspende por la lluvia

FuenteDiana Serrano

Finalmente no pudo ser, la lluvia ha truncado la esperadísima procesión del Silencio, y el Cristo de las Injurias no ha podido desfilar por las calles de Zamora mecido en un manto de terciopelo rojo a la luz de las velas. La Real Hermandad del Santísimo Cristo de las Injurias contemplaba posibles escenarios y, finalmente, la lluvia que comenzaba a caer nada más iniciar el Juramento y con todos los hermanos ya preparados, obligaba a resguardarse en la Catedral.

El presidente de la cofradía, Rufo Martínez, anunciaba por el micrófono a todos los presentes que la celebración se trasladaba al interior del templo, donde se realizaría un sencillo viacrucis. Momentos, no obstante, que han dejado bellísimas y más desconocidas estampas que, sin embargo, no han llegado a las miles de personas que esperaban en las calles de Zamora este instante con fervor.

De hecho, era más que palpable la cara de tristeza de los Hermanos al verse en el interior de la Catedral, el momento por el que llevaban esperando todo el año, había sido truncado por la tormenta. Muchos de ellos se dejaban caer, abatidos por la decepción, en las escalinatas y sillas del templo, mientras veían a su Cristo de las Injurias recorrer el interior de la Catedral.

No hay comentarios