CHD acomete actuaciones en cuatro zonas de Sanabria

Limpieza y acondicionamiento de cauces y márgenes en el Tera, Truchas y Forcadura, y una rampa para peces en Puebla

FuenteRedacción
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El subdelegado del Gobierno en Zamora, Jerónimo García Bermejo, ha visitado esta mañana cuatro importantes actuaciones de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) en la comarca de Sanabria, en las que el Gobierno de España ha invertido 142.241 euros. Las cuatro obras se enmarcan en el plan de mejora del estado ecológico y de la conectividad de las masas de agua superficiales en la cuenca del Duero.

El subdelegado del Gobierno estuvo acompañado en esta visita, entre otras personas, por el jefe de Servicio de Actuaciones en Cauces de la CHD en Zamora, José Manuel Herrero Ramos, quien le facilitó detalles de las cuatro obras ejecutadas: construcción de una rampa para peces en el azud de Puebla de Sanabria para la mejora de la conectividad longitudinal del río Tera; y limpieza y acondicionamiento del cauce y márgenes del arroyo de las Truchas (términos municipales de Cobreros y Galende), del río Tera en el término de Galende y del arroyo de la Forcadura, en el mismo municipio.

La rampa para peces 

En la localidad de Puebla de Sanabria se produce la confluencia del río Tera con la cola del embalse de Cernadilla. En dicho punto existe un azud, el cual constituye una barrera infranqueable para la mayoría de las especies piscícolas que habitan en sus aguas.

Los obstáculos transversales en los cauces (presas, azudes) suponen una dificultad a los flujos y migraciones de los peces del río Tera, constituyendo en este caso una barrera con franqueabilidad variable para los salmónidos y ciprínidos reófilos e infranqueable para los ciprínidos no reófilos, peces de aguas lentas y anguilas. Además del efecto barrera señalado, los azudes o presas existentes en los cauces ocasionan numerosas afecciones medioambientales.

La actuación ha consistido en la construcción de una rampa para peces de tipo rápido-remanso; dividiendo la pendiente formando estanques mediante el uso de rocas de distintos tamaños y en la que el lecho se encuentra protegido por escollera.

Las condiciones que debe cumplir un paso para peces para que permita la permeabilidad de los obstáculos transversales son las siguientes: entrada fácil de encontrar: situación y llamada; tránsito sencillo: sin estrés, heridas ni agotamiento excesivo de la fauna piscícola; salida segura: evitar desorientaciones, arrastre a vertederos o tomas peligrosas; franqueable por la totalidad de peces, atletas y otras especies; retraso en la migración mínimo, sin filas ni amontonamientos; funcional durante crecidas y estiajes; y con mantenimiento e inspección periódicos (tras avenidas, durante la migración…)

Las rampas para peces consisten en la ejecución de un plano inclinado con una pendiente siempre inferior al 10% en la que se insertan bloques de piedra de considerable tamaño. Estos bloques aumentan notoriamente la rugosidad del lecho, y frenan la velocidad del flujo. Las características de este tipo de pasos son las siguientes: su fácil diseño; la integración paisajística es muy eficaz, presentando un aspecto de “rápidos”; el uso de hormigón es mínimo, pero compatible con la estabilidad de las construcciones; el mantenimiento es relativamente bajo, consistente en la eliminación ocasional de residuos flotantes y basuras, además de controles periódicos por los posibles daños después de las crecidas de caudal; adaptadas a estabilizar el fondo móvil de un cauce natural; y permiten un intercambio biológico entre la zona de aguas arriba y de aguas abajo, contribuyendo a la diversificación del ambiente fluvial.

Según todos estos criterios aplicados, la rampa resultante tras las obras salva un desnivel de 3,46 metros, tiene 12 estanques y 13 vertederos, la anchura total es de 8,50 metros, la longitud total de la rampa es de 53 metros y la pendiente de la misma del 6,60 por ciento, entre otras características.

En Cobreros y Galende

Limpieza y acondicionamiento del cauce y márgenes del arroyo de las Truchas en los términos municipales de Cobreros y Galende. Los trabajos se han desarrollado en dos tramos diferenciados del arroyo de las Truchas. El primero de ellos tiene una longitud de 3.400 metros. La segunda zona de actuación se localiza aguas arriba del anterior tramo del arroyo de las Truchas, en dos puntos en los que se han formado importantes tapones en el cauce, formados por vegetación seca arrastrada y depositada en él.

Los trabajos que se han llevado a cabo son los siguientes:

– Limpieza y desbroce selectivo del cauce. Se ha ejecutado un desbroce de la maleza que obstruye la circulación de las aguas, incluyendo la limpieza y extracción de vegetación leñosa seca y/o arrastrada sobre el cauce de agua bajas, mediante medios manuales.

– En los taludes de las orillas se actuó mediante prácticas silvícolas ligeras, consistentes en podas controladas, clareos y retirada de vegetación muerta. Se ha realizado una poda selectiva, respetando los árboles singulares, y eliminando principalmente las ramas que caen sobre el cauce, con el fin de favorecer la libre circulación de las aguas.

– Eliminación de los restos de vegetación. La totalidad de los restos vegetales originados por esta limpieza han sido tratados. Los restos de pequeño grosor se han eliminado mediante quemas controladas tras la autorización del Servicio Territorial de Medio Ambiente; los de mayor diámetro se han apilado de manera ordenada y selectiva, dándose a los vecinos la posibilidad de recoger la totalidad de ellos para su aprovechamiento.

En todo caso hay que señalar que la actuación de limpieza ha respetado el resto de la vegetación existente, así como las orillas y dimensiones naturales del cauce, no efectuando en ningún momento movimiento de tierras. Asimismo, dicha actuación se ha concentrado sobre ramas secas y pies muertos, eliminando o podando en su caso, las ramas bajas vivas que en su momento pudieran provocar la formación de tapones.

El Tera en Galende y Ribadelago

Limpieza y acondicionamiento del cauce y márgenes del río Tera en el término municipal de Galende. Los trabajos se han desarrollado en dos tramos del río Tera. El primero de ellos se sitúa en la desembocadura del Lago de Sanabria, en una zona con una extensión de 1,30 hectáreas; el segundo punto de actuación se sitúa en la localidad de Ribadelago, en un tramo encauzado del río Tera, con una longitud de 120 metros.

Los trabajos de limpieza y desbroce que se han realizado en estas dos zonas son similares a los ejecutados en el cauce y márgenes del arroyo de las Truchas.

Arroyo de la Forcadura

Los trabajos de limpieza y acondicionamiento del cauce y márgenes del arroyo de la Forcadura, en el término municipal de Galende, se han desarrollado en un tramo con una longitud de 1.400 metros. Las actuaciones son casi idénticas a las realizadas en el Truchas y en el Tera (limpieza, desbroces, podas y clareos, eliminación de restos de vegetación, etcétera), respetando siempre el resto de la vegetación existente, así como las orillas y dimensiones naturales del cauce, sin realizar movimiento de tierras.

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