¿Por qué en los 70 la mayoría de los niños de ocho años iban solos al cole?

'Caperucita camina sola' y otras iniciativas durante el mes de octubre para fomentar un modelo de ciudad amable para los niños

FuenteRedacción

Hacer de toda la ciudad en su conjunto y no solamente los parques infantiles, el espacio para los niños es el objetivo final del programa «Infancia y Movilidad en Zamora» que se ha iniciado hoy con la inauguración de la exposición «Caperucita camina sola», en la sala de exposiciones de la Alhóndiga, promovida por el Ayuntamiento de Zamora en colaboración con la DGT y el AMPA del colegio Arias Gonzalo.

El reto es importante y la tendencia debe convertirse en imparable, para lo que ha de contar necesariamente con la implicación e todas las entidades públicas, y la concienciación de toda la sociedad en general. Por eso el acto inaugural ha contado con los representantes de las principales instituciones locales como la concejala de Cultura y Educación, Mª Eugenia Cabezas, en representación del Ayuntamiento, el subdelegado del Gobierno, Angel Blanco, el jefe provincial de Tráfico, Eduardo Polo, la jefa del servicio territorial de Cultura, Isabel Alonso, el diputado provincial Juan Dúo, representantes del AMPA del Arias Gonzalo y de la dirección provincial de Educación, o los también concejales y docentes de profesión, David Gago e Irene Queipo.

La exposición «Caperucita Camina Sola» en una muestra didáctica promovida por el Ministerio para la Transición Ecológica que nos hace reflexionar sobre las dificultades de los niños y niñas en su relación con el medio urbano, centrando especialmente la atención en aspectos urbanísticos, de movilidad y culturales-educativos. Asimismo se aproxima a la importancia del camino escolar como un espacio de ensayo de la autonomía infantil y de mejora de las ciudades.

Como se indica en uno de los primeros paneles de la exposición, en España más del 70% de los niños y niñas de primaria no van nunca solos al colegio, cuando en la década de los 70 el 80% de los niños de ocho años iban solo; y la autonomía infantil se ha recortado drásticamente  en la mayor parte de las ciudades. El siguiente panel advierte sobre el sobrepeso u obesidad de los niños y niñas, lo que se debe «antes a la vida sedentaria que a malos hábitos alimenticios» y se incita a comprobar los tiempos que diariamente pasan sentados.

La exposición se complementa con una muestra gráfica del prestigioso pedagogo italiano Francesco Tonucci sobre la educación y las ciudades en la que, a modo de ejemplo, los niños dicen al alcalde que no quieren más toboganes o columpios sino que lo que piden es más ciudad; aconsejan a los arquitectos que en lugar de tiovivos haya más espacios «con arena, agua, setos y piedras»; o proponen cambiar las señales de «precaución niños» por las de «peligro: automóviles».

Y es que, según manifestó la concejala de Educación y Cultura, el objetivo es conseguir entre todos una ciudad más cercana, más accesible, más peatonal, «que esté menos gobernada por los coches y más por lo peatones»; y los niños pueden ayudar mucho en este sentido con la puesta en marcha de los caminos escolares como el que ya se ha iniciado con el colegio Arias Gonzalo. Por eso se ha invitado a todos los colegios de la capital para efectuar visitas guiadas a la exposición, y se han programado una serie de talleres infantiles a partir del próximo lunes, ebn los que ya está prevista la participación de alrededor de 600 escolares,  «para que sean los propios niños los que nos enseñen las dificultades que ellos mismo ven para poder ir andando al cole desde su casa». A través de estos talleres se pretende recoger todas las propuestas de movilidad de los colegios de Zamora, para así tejer una red de rutas infantiles de hagan de la ciudad un espacio integrador

La actividad se complementó con una conferencia del jefe de la Policía Local de Pontevedra, Daniel Mancelle, quien expuso la experiencia de aquella capital gallega como «una ciudad que protege a la infancia «, tras un proceso de transformación urbana que se ha llevado a cabo durante los últimos años, así como la puesta en marcha de los caminos escolares en los colegios o el propósito de la Corporación municipal de que los niños puedan volver a jugar solos en la calle. La idea clave para Mancelle es que «las personas son lo más importante para la ciudad y por lo tanto hay que diseñar las ciudades para las personas». Y los caminos escolares son el primer paso y un aspecto fundamental para ello porque «si los niños pueden ir solos al colegio por la mañana, pueden también salir a jugar solos a la plaza o las calles por la tarde». De esta manera se fomenta también el juego libre y espontáneo frente al juego reglado, «algo que es básico para el desarrollo intelectual, emocional y cognitivo de los niños».

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