Adiós a las obras y a los problemas de seguridad: el puente de la calle Cañizal reabre al tráfico

Se elimina definitivamente el “cuello de botella” en una zona por la que pasan 11.000 vehículos diarios

FuenteRedacción

Tras la prueba de carga efectuada ayer sobre la pasarela metálica de la antigua vía del ferrocarril, el puente de la calle de Cañizal se ha reabierto al tráfico una vez concluidas las obras de ensanchamiento de la calzada con las que se elimina definitivamente el «cuello de botella» que suponía el paso bajo el ferrocarril en la salida desde Pinilla hacia la carretera de Cañizal.

La reapertura al tráfico se ha producido alrededor de las 11 de la mañana, una vez retirada la señalización de corte por obras y las barreras plásticas de protección vial utilizadas para el desvío de los vehículos tanto en la calle Cañizal como en el puente sobre la autovía de Cardenal Cisneros.

Para la prueba de carga se utilizaron 36 sacas de arena cargadas con 700 kilos cada una de ellas distribuidas en los laterales y a lo largo de la pasarela, con las que se efectuaron las mediciones de resistencia sobre los distintos puntos de la plataforma. Esto supuso una sobrecarga de hasta 25.200 kilos añadidos al peso de la propia pasarela y que ésta soportó sin dificultad, lo que es más que suficiente para una estructura de uso fundamentalmente peatonal o, en todo caso como futura vía verde, ya que la línea del ferrocarril está desclasificada desde hace años por lo que no volverá a soportar el tráfico ferroviario anterior.

Las obras de ensanche del puente de la calle de Cañizal comenzaron a finales de pasado mes de abril y han supuesto la ampliación de los poco más de seis metros de la calzada anterior a los veinte metros de anchura total incluidas las aceras laterales, y un gálibo de 4,9 metros, con lo cual queda un paso totalmente desahogado, con plena seguridad para los vehículos y para los peatones que transiten hacia las fincas y viviendas del otro lado de la vía. Además con el ensanche del puente se resuelve definitivamente un problema de tráfico y seguridad vial en una de las salidas más concurridas de la ciudad como es la carretera de Cañizal, con una media de más de 11.000 vehículos diarios, puesto que comunica con algunas de las localidades más pobladas del alfoz de Zamora, como Villaralbo, o Moraleja, así como el acceso a la autovía A-66; y se cumple además con un compromiso largamente demandado por los vecinos del barrio de Pinilla. Como dato destacado la plataforma superior lleva impreso el nombre de Zamora con el escudo de la ciudad en las barandillas de ambos lados.

El presupuesto de ejecución de las obras ha sido 200.000 euros financiados íntegramente por el Ayuntamiento ante la falta de compromiso económico por parte del Ministerio de Fomento o de Adif como propietaria de la vía del ferrocarril; organismo que no obstante ha dado su visto bueno al proyecto y ha facilitado la acomedida de las obras, según reconoció recientemente el alcalde.

 

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