Emoción y reivindicación en los discursos de los premiados por AZME

La desigualdad y la situación de envejecimiento y despoblación que sufre la provincia fueron los temas más señalados por las premiadas

La gala de los Premios EVA, organizada por la Asociación Zamorana de Mujeres Empresarias, celebrada en la noche de ayer en el Teatro Ramos Carrión, estuvo sin duda marcada por la emoción del momento pero también por los discursos reivindicativos que varias de las premiadas hicieron frente a la situación de envejecimiento y despoblación que sufre la provincia de Zamora y con la que hay que terminar de forma inmediata. Fue el caso de las jóvenes, Ana Zamorano, de Lencería Virginia, María Alfonso de Bodegas Volvoreta y Nuria Álvarez, de Agroberry, sin duda la más aclamada y ovacionada por el público tras su contundente discurso.

Ana Zamorano, de Lencería Virgina, recogió emocionada su premio al recordar a su abuela, la “mujer luchadora” que consiguió que “nosotras siguiésemos con la tienda siendo la tercera generación de la familia”. “Un ejemplo de esfuerzo, lucha y superación” explicó Zamorano que a día de hoy se ha visto recompensado pese a que las empresas familiares se rompan en la segunda generación. Pero, lo más llamativo de su discurso fue el llamamiento que hizo a las instituciones públicas para “hacer políticas y evitar que Zamora muera porque ganas, ideas y proyectos tenemos de sobra los zamoranos”.

Por su parte, María Alfonso, de Bodgas Volvoreta, es una joven que siempre se ha movido entre flores y viñedos, pero que también reivindicó el papel de los jóvenes en la gala. En este sentido, Alfonso hizo referencia a que con tan solo ocho años pisó el Teatro Ramos Carrión, el mismo que anoche volvió a pisar “porque el destino ha querido que vuelva a estar aquí”. Así, tras esta breve reflexión en cuanto a su pasado, María Alfonso quiso dedicar su premio “al mayor valor que tiene nuestra provincia que es la gente joven de Zamora”. “Somos una especie en extinción como el lobo, que hasta que no se ha extinguido no se han dado cuenta del valor que supone” y recalcó que “no ocurra lo mismo con la gente joven, que no se extinga”.

zamora premios eva (24)

Pero sin duda, el discurso más reivindicativo y contundente fue el de la Joven Nuria Álvarez de Agroberry. La joven desató los aplausos de todo el público con sus palabras hacía las instituciones públicas exponiendo que “la provincia se está muriendo y es obvio que algo se está haciendo mal”. Así, Álvarez animó a los políticos a sentarse con los jóvenes que sabemos de lo que hablamos” y les recriminó “que dejen de hacer corrillos de grupos políticos”. Asimismo, manifestó su idea que de “nos encantaría sentirnos reflejados, identificados y apoyados por las instituciones que se crearon para tal fin”. Y tras estas palabras tan explicativas de la situación por la que pasa la provincia en estos momentos, la joven empresaria también tuvo bonitas palabras para sus padres gracias a los que “Agroberry nació y seguirá creciendo”.

En cuanto al resto de premiados también hubo emoción y superación en cada uno de sus discursos. Feafes, explicó como poco a poco se han convertido en una “sociedad más justa y un referente de salud mental zamorana”. Iván Etrino, premio a la Solidaridad, manifestó su continua conexión “con el entorno rural” e hizo gala de su talante y dio una lección a los presentes con unas bonitas y emotivas palabras: “Cada uno tiene una vida y con esa vida hay que trabajar”. “Disfrutad y vivid, pero sea como sea, sed felices”. Por su parte, G-Fire, puso la nota de humor a la gala con su discurso largo y corto. “El corto: Gracias y el largo: Muchas gracias”. Además, quisieron dedicar el premio a su compañero fallecido en Lesbos en el año 2008, Luis Ángel Puente y a todos esos héroes que juegan con el mar.

Isabel Conejo, reconocida como Mujer Directiva, hizo referencia en su discurso a la brutal desigualdad que existe en la sociedad entre hombres y mujeres destacando que “la empresa que tiene el 50% del talento de una mujer goza de mejor salud”. Por otro lado, Mercedes Ballesteros, relató lo importante que es tener tiempo para hacer lo que más te gusta como la pintura en su caso que la convirtió en “su pasión”. Asimismo, Isabel Lastra señaló su apuesta por el impulso femenino y agradeció el premio a su familia, a su equipo de trabajo que “realizan un trabajo excelente” y a Azme que realiza “una labor diez”. Por último, las más jóvenes premiadas, las hermanas que llevan a cabo ‘La Puerta de la cabeza’ tuvieron una especial mención a sus padres los que siempre les apoyaron y les dijeron que “sea cual sea la situación económica o social era importante no perder de vista nuestras ilusiones” por lo que decidieron “emprender su propio viaje”.

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