El disputado voto del señor Cayo

El alcalde de Coreses, la apuesta del PSOE para presidir la Diputación de Zamora. El voto de Requejo será determinante en la sesión de investidura de este viernes, y habrá de decidir entre facilitar el gobierno de José María Barrios (PP) o del PSOE con el apoyo de IU

FuenteSilvia García

A menos de 48 horas del pleno de investidura en el que se elegirá presidente o presidenta de la Diputación Provincial, casi nadie puede predecir en estos momentos cuál será el desenlace, ya que la aritmética resultante de las últimas elecciones municipales obliga a complicados pactos para la gobernabilidad de la institución provincial, en los que la llave la tiene, como viene siendo habitual en otras instituciones españolas, Ciudadanos. Sobre las espaldas de Francisco José Requejo recae la responsabilidad de determinar el color del futuro gobierno de la provincia de Zamora. Las circunstancias le obligan a decantarse, y a retratarse.

El voto del único diputado de la formación naranja, a su vez coordinador de la gestora provincial de Ciudadanos Zamora, decidirá entre PP y PSOE. Entre un PP a cuyo candidato, José María Barrios, le puso la cruz hace una semana el propio Requejo. Y entre un PSOE, deshecho por las luchas intestinas que han terminado, al menos de momento, con el destierro de uno de sus diputados más potentes de sus filas, Tomás del Bien, que si nadie lo remedia acudirá al Palacio de la Encarnación sin grupo adscrito. Aunque no ha trascendido pero es ya vox pópuli puertas adentro de la sede de Ángel Nieto, el alcalde de Coreses, José Luis Salgado, es la apuesta del PSOE para presidir la Diputación Provincial, y que presumiblemente contará con el apoyo ya hecho público de los cuatro diputados de Izquierda Unida.

Así pues, el voto de Requejo (o su abstención) se antoja el más disputado de la provincia, como aquel disputado voto del señor Cayo en una diminuta villa burgalesa de tan solo tres habitantes.

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