Balance de IU de cuatro años de gobierno: “Hemos hecho más con menos dinero, y no es un milagro”

Guarido aspira a revalidar la alcaldía pero "estaremos donde el pueblo nos ponga"

Francisco Guarido, actual alcalde de Zamora, ha hecho esta mañana balance de los cuatro años al frente del gobierno municipal, junto a una parte importante de su equipo. El primer edil, el único de capital de España que tiene Izquierda Unida, asegura su gobierno “ha hecho una Zamora mejor pese a las dificultades”, trabajando con “transparencia, honradez y humildad”. “Hemos hecho más con menos dinero, y no es un milagro, es la responsabilidad en la gestión del dinero público”.

“Nunca pensé en ser alcalde en 16 años de oposición, pero el destino de la política sí se puede cambiar. Si en Zamora se puede, sí se puede en el resto de España, otras comunidades autónomas y otras ciudades. Izquierda Unida como grupo tiene futuro si planteamos bien las cosas a la población”, deduce Guarido.

El alcalde ha resumido la labor de un gobierno en coalición que se ha desarrollado en minoría desde el primer momento debido a la ruptura del PSOE, en la que dos de sus concejales abandonaron sus filas, lo que impidió alcanzar los 13 concejales entre ambos grupos. Posteriormente, tras la dimisión de José Luis Gómez, el alineamiento de la concejala Cruz Lucas con Ciudadanos fue en aumento, culminado con la integración en sus listas. Este gobierno en minoría ha provocado retrasos lógicos y la modificación de proyectos pero ha tenido como punto positivo las políticas de diálogo y de consenso que han permitido aprobar todos los presupuesto salvo en del año electoral. Un gobierno en el que ha habido algunas discrepancias lógicas, entre las que destacan la ordenanza del mercadillo, la muralla y el botellón de jueves santo, pero que en general ha trascurrido con lealtad y unido, salvo en momentos puntuales muy concretos.

Una Zamora mejor pese a las dificultades

Francisco Guarido ha hecho hincapié en la herencia recibida de los gobiernos del Partido Popular y la situación en la que Izquierda Unida encontró el Ayuntamiento cuando llegó a la Alcaldía:

– Un Ayuntamiento con una deuda económica de 14 millones de euros, con “deudas judiciales” derivadas de políticas irregulares o claramente ilegales, con sentencias en contra del Ayuntamiento, como el edificio municipal, la sociedad de turismo, o los proyectos del castillo, que han supuesto 7 millones pagados, y con demandas judiciales pendientes como la de los aparcamientos y otras en las que hay 35 millones de euros reclamados. A todo ello hay que sumar otros asuntos como el impago de la depuración de agua de Roales, la obra del matadero, el alquiler del Banco de España, el mal estado de calles y aceras, etc. Encarrilar y resolver todos estos pufos del PP han supuesto mucho dinero y mucho esfuerzo. Tras estos cuatro años se ha eliminado la deuda y se ha conseguido tener superávit, no hay nuevas sentencias contra el Ayuntamiento y se ha hecho frente a las heredadas, se ha normalizado la situación con Roales, a la vez que se ha avanzado en los proyectos abandonados por el PP y en la mejora general de la ciudad

– Un ayuntamiento debilitado en el funcionamiento interno, con ausencia de procedimientos reglados de personal (traslados, promoción interna, RPT no adecuada), con servicios escasamente dotados de personal por las intenciones de privatización del PP, con un servicio de obras para mantenimiento sin obreros, y con contratos caducados o judicializados (basura y limpieza, ORA, jardines…). Durante estos cuatro años no se ha privatizado ningún servicio, se ha contratado el máximo permitido de personal fijo y de planes de empleo cada año, se han puesto en marcha los contratos caducados… y todo esto se ha hecho con legalidad y transparencia. Sin enchufes en la contratación de personal ni de empresas.

– Un Ayuntamiento lastrado por las políticas de los gobiernos de España, con leyes en contra de los ayuntamientos que han dificultado enormemente hacer una política municipal autónoma y de izquierdas: en personal y servicios no se ha podido contratar el personal necesario para no rebasar la masa salarial pese a que acabar con la deuda económica aunque nos ha permitido contratar el máximo permitido y aplicar derechos como las 35 horas; en inversión, pese al superávit, sólo hemos podido gastar en sostenibles y con un plazo marcado; en servicios sociales, nos han impedido gastar el superávit en mejorarlos, y además dependen del control de la Junta, que es la competente, aún así las partidas sociales se han incrementado en un 50%. Pese a todas estas limitaciones, hemos invertido el doble en cuatro años que en los últimos ocho, se han recuperado los derechos de los empleados y se han contratado más de 310 trabajadores en planes de empleo, se ha aumentado el 85% el presupuesto de la ayuda a domicilio, etc.

Francisco Guarido ha asegurado que durante estos cuatro años al frente de la Alcaldía, la labor realizada por Izquierda Unida se ha caracterizado por el “trabajo, trabajo y trabajo desde el primer día hasta el último”, por la austeridad en el gasto político con los sueldos más austeros de España, por el respeto a todos los grupos políticos, a los empleados públicos, a las diversas asociaciones y a todos los ciudadanos de Zamora, por la transparencia y la igualdad en la contratación de empresas y trabajadores.

Un gobierno y un alcalde que no ha cambiado en lo personal y que ha trabajado con honradez y humildad al frente del Ayuntamiento

Durante todo el mandato, la Alcaldía se ha caracterizado por la austeridad en el gasto político y por la cercanía tanto con los empleados como con los ciudadanos, por el trabajo diario con honradez, humildad, transparencia, eficacia y responsabilidad. “No hemos metido en ningún lío económico ni de otro tipo al Ayuntamiento y hemos tapado muchos de los agujeros que otros dejaron. Además hemos hecho más con menos, se ha eliminado la deuda a la vez que hemos bajado el tipo del IBI y eliminado la tasa de basura de garajes y traseros, y hemos invertido más en estos cuatro año que en los ocho anteriores”, ha asegurado Francisco Guarido.

“Nos hemos enfrentado al pasado haciendo cumplir la ley de Memoria Histórica y hemos normalizado las relaciones del Ayuntamiento con la Iglesia, separando los actos religiosos de la política, con normalidad y respeto. Un gobierno que ha sido leal con los acuerdos alcanzados con el PSOE, que se ha mantenido unido, y que ha sido capaz de llegar a acuerdos con otros grupos políticos. En definitiva, hemos conseguido la normalidad del proyecto y de las siglas de IU, rompiendo tabúes, y afrontando estas elecciones con el reto de revalidar la Alcaldía de la ciudad”.

“Mi despacho es ahora igual que cuando entré”

Guarido ha trasladado su estilo austero a su propio despacho en el Ayuntamiento de Zamora. “Mi despacho es ahora igual que cuando entré, no he gastado ni un duro”, pero subraya que “es  un despacho austero y de trabajo, que siempre está abierto a la zona de alcaldía, cualquier funcionario puede entrar cuando quiera, y lo sabe”. Tan sólo ha añadido un ordenador, que nunca había habido, una “herramienta de trabajo donde están todos los proyectos de este equipo”. “Estamos de paso, pero aspiramos a revalidar. Estaremos donde el pueblo nos ponga”, concluye.

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