Un director todoterreno para el punto final de Little Ópera

Javier Corcuera finaliza hoy el festival Little Ópera 2018 con dos ópera muy singulares, La cambiale di matrimonio y A hand of bridge

FuenteMª Eugenia Escaja Domínguez
Foto: Ana Morales

Javier Corcuera es una de esas personas sobre las que uno se pregunta si tendrán súper poderes o serán de otro plantea. Las 24 horas de cada día de Javier no pueden estar más aprovechadas. Es director del coro y de la orquesta de Radio Televisión Española, tiene su propia formación, la Filarmónica de España, y también dirige el coro de Universidad Politécnica de Madrid. Por si esto fuera poco, esta noche (a las 20.30h. en el Teatro Principal) pone el punto y final a Little Ópera 2018 con dos obras muy significativas. Hoy, tenemos el placer de hablar con él.

¿Cómo es un día en el director del coro y la orquesta de RTVE?

Por un lado está el trabajo con el coro, que supone muchos ensayos dependiendo del repertorio que estemos haciendo más el trabajo continuo de evolución del coro. Por otro lado, está el resto del resto del día que es estudiar y estudiar y preparar el siguiente programa y, como me gusta decir, que no falte.

Desde 2011, asumes también la dirección del coro de la Universidad Politécnica de Madrid y además tiene su propia formación, la Orquesta Filarmónica de España. ¿Eres diferente en cada una de ellas o te enfrentas con los mismos mecanismos a cualquier proyecto?

Creo que soy un Javier distinto con cada formación porque tienen sus peculiaridades. El coro de TVE y la Filarmónica están compuestos por músicos profesionales y, no es que les tenga que dar un trato diferente, pero ellos tienen sus propias herramientas y yo puedo dedicarme al tema musical y no tanto a enseñar partituras o canto. Con el coro de la Politécnica, que tiene un nivel amateur, tengo que dar más indicaciones, sin olvidar que se trata de gente generosa, que me está ofreciendo su tiempo libre y debo hacer que el trabajo sea más divertido, más amenos, que disfruten cada ensayo.

Hablemos de Little Ópera, ¿qué se va a encontrar el público en su intervención en el festival?

Es la segunda vez que participo en el festival y disfruto mucho. El trabajo de Conchi Moyano es increíble, hace algo muy necesario y el hecho de tenerlo en Zamora es un lujo. Ella debería estar en muchos más lugares. Por nuestra parte, el público va a encontrar una obra muy divertida, una ópera de Rosinni (Le cambiale di matrimonio) que, pese a ser la primera que escribió, tenía todos los elementos que lo hacían tan original. Es una comedia divertidísima, de enredo, con mucho ritmo, muy vertiginoso. Contamos con un director de esecena que adoro y que hace un trabajo fantástico, logrando que los cantantes realmente sean actores que van a hacer que esa historia, que quizá no es muy actual, sea increíblemente divertida, nos vamos a reír mucho. La segunda obra, A hand of bridge, es una ópera muy cortita, de 10 minutos, pero muy interesante, porque habla de dos matrimonios que están jugando una partida de cartas y, durante la misma, cada uno está en su mundo, autoretratándose con un alto nivel de identificación con el público.

¿Qué te gustaría que el público dijeran después de verlas?

Que lo han disfrutado muchísimo, a tope, cada cual a su manera y con su modo de percibir la música.

¿Qué proyectos tienes para lo que queda de verano?

Ahora tendré de 15 días vacaciones para disfrutar, porque serán los únicos que tenga, y luego estaré en un curso de dirección coral en Segovia, organizado por la coral Ágora. También será el segundo año que vaya y me encanta porque tiene muchísima tradición, la organización cuida muchísimo el evento y se crea un ambiente en torno a la música coral único.

 

No hay comentarios