«Soy venezolana, sé de culebrones y las óperas ganan en tragedia»

La soprano venezolana actúa hoy en la Gala Lírica que da comienzo a Little Ópera 2018, a las 21.30h. en la Plaza de la Catedral

FuenteMª Eugenia Escaja

Ana Lucrecia García es uno de los platos fuertes de la sesión inaugural que esta noche abre paso a cuatro días en los que la ópera será la protagonista, gracias a una nueva edición del festival Little Ópera. La soprano comenzó sus estudios musicales dentro del Sistema de Orquestas Juveniles de Abreu estudiando violín. En España, fue becada en la Escuela Superior de Música Reina Sofía y estudió con nombres tan destacables como Teresa Berganza o Alfredo Kraus.

¿Qué le gustaría oír del respetable cuando finalice su intervención en la Gala Lírica de esta noche (21.30h. en la Plaza de la Catedral)?
Que la música les ha conmovido, que las interpretaciones han tocado sus corazones, que están felices de haber asistido y que desearían muchas más iniciativas como estas.

Usted está especializada en la obra de Verdi, ¿por qué él, qué le hace diferente y especial?
La música de Verdi está llena de nobleza y eso es algo que toca mi corazón. Tiene melodías hermosas y frases sencillas pero con un contenido y una fuerza intensos. Siento en su música lo adelantado que fue a su tiempo y creo que reflejó en ella parte de su propio sufrimiento. Mientras hay música que te toca, por ejemplo, las entrañas (como el verismo), Verdi te toca el alma.

Teresa Berganza y Alfredo Krauss son dos de los nombres que podemos leer en su curriculum como mentores. ¿Qué destacaría de cada uno de ellos?
Alfredo Kraus… de él recuerdo su carácter sereno y lo mucho que se preocupaba por sus alumnos; solo con su presencia podías aprender muchísimo! Mantuvo su voz intacta hasta el final. Un grande. Teresa Berganza.. ¡una dama explosiva! Una maestra entregada a la enseñanza, rigurosa con el estudio, perfeccionista y apasionada. Una artista única y también una persona muy divertida. ¡La adoro!

Una última reflexión, ¿qué argumentos le daría a alguien a quien no le gusta, en principio, la ópera para asistir a este festival?
Le diría que se anime a conocer el lenguaje de la música, de la ópera, que no es otra cosa que historias contadas con música en un estilo determinado. ¡Se sorprendería de los dramones que se desarrollan en una ópera! Soy venezolana, sé de culebrones y muchas veces las óperas ganan en tragedia, intriga y dolor, ja ja ja ja ja. Es un mundo apasionante que merece la pena conocer. ¿Recuerda la película ‘Cadena Perpetua’? ¿Esa escena en la que Andy (Tim Robbins) se encierra en una oficina y pone en los altavoces un poco de música? Lo que suena es el dúo de La Condesa y Susanna de la ópera ‘Las Bodas de Fígaro’, de Mozart. Les regala a los presos un instante de belleza; ellos, por unos momentos, olvidan dónde están y lo que han hecho, los humaniza y les toca el corazón. Es una gran escena. Esa es la fuerza de la música, de la ópera.

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