Solicitan hasta 4 años para el conductor drogado del accidente en Rioseco

El fiscal le considera autor de un homicidio por imprudencia grave, en el que murió su novia, y la acusación particular de además de otro de conducción temeraria

FuenteEuropa Press

Las acusaciones solicitan entre 2,5 y cuatro años de prisión para Nicolás B.L, de 33 años, por el accidente registrado en Medina de Rioseco (Valladolid) el 4 de septiembre de 2018 al salirse de la vía y volcar el turismo que conducía, supuestamente bajo los efectos de las drogas y a velocidad excesiva, y en el que murió su novia, Vanessa R.M.

Las acusaciones formulan sus calificaciones después de que el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Medina de Rioseco (Valladolid) dictara auto de imputación contra el joven, investigado como presunto responsable de un delito contra la seguridad vial del artículo 379.2 del Código Penal–conducción bajo los efectos de sustancias estupefacientes–y de un homicidio imprudente, del artículo 142.

El Ministerio Fiscal considera a Nicolás B.L. autor de un delito de homicidio por imprudencia grave y solicita para él dos años y seis meses de prisión así como privación del derecho a conducir vehículos de motor o ciclomotores por un periodo de tres años. Sin embargo, la acusación particular además le considera autor de un delito de conducción temeraria y pide para él cuatro años de cárcel y seis de privación del derecho a conducir.

Además, ambas acusaciones reclaman que el encausado pague a los familiares de la fallecida indemnizaciones que suman cerca de 170.000 euros, según los escritos de calificación a los que ha tenido acceso Europa Press.

Los hechos se remontan a la noche del 4 de septiembre de 2018, cuando entre las 22.10 y 22.20 horas el investigado, de 32 años entonces, circulaba en su vehículo Seat León por la carretera autonómica VA-920 (Medina de Rioseco -Villafrades de Campos), sentido Villafrades, acompañada por su novia, Vanessa R.M, de 22, quien ocupaba el asiento del copiloto.

Al llegar al punto kilométrico 2,950 de la citada vía, en la que existe una curva peligrosa a la derecha, cuando el conductor, que lo hacía «a una velocidad inadecuada» según el fiscal y «muy superior a la permitida» y con las capacidades «claramente mermadas» debido al consumo de drogas (cocaína, anfetaminas y THC), al llegar a este trazado realizó una maniobra evasiva con un giro de volante que le hizo perder el control del vehículo, que se salió por el margen derecho, con posteriores vuelcos en forma de tonel.

Tras el siniestro, la copiloto quedó fuera del vehículo en el suelo. El conductor llamó entonces a su padre para comunicarle lo ocurrido y este último hizo lo propio con su otro hijo y se dirigió al Centro de Salud de Medina de Rioseco para alertar del accidente, abandonando acto seguido dichas instalaciones.

El progenitor del investigado y su otro hijo localizaron el lugar del siniestro y al no llegar la ambulancia del 112 decidieron trasladar a la herida, inconsciente, por sus propios medios al centro de salud. Una vez allí, los médicos realizaron a la mujer maniobras de reanimación cardio-pulmonares y, una vez llegada la ambulancia, se le efectuó un registro cardiaco que sobre las 23.30 horas certificó su muerte.

TRASLADADO AL RÍO HORTEGA POR SU FAMILIA

Mientras tanto, el conductor había sido trasladado por sus familiares hasta el Servicio de Urgencias del Hospital Río Hortega de Valladolid. Sin embargo, sobre las 01.50 horas del día 5 de septiembre, agentes de la Guardia Civil se personaron en dicho centro hospitalario y realizaron al herido la prueba indiciaria en saliva de detección de drogas, análisis que dio positivo en consumo de cocaína, anfetaminas y THC (constituyente psicoactivo del cannabis).

Además, al investigado se le recogieron muestras de saliva para la realización de la prueba confirmatoria de detección de drogas, la cual, una vez analizada en un laboratorio, volvió a arrojar un resultado positivo respecto de las sustancias mencionadas.

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