Placa Docomomo para un emblemático edificio vallisoletano

FuenteEuropa Press
Imagen: Europa Press

El edificio del Cinema Roxy (1932) ha recibido este lunes una placa Docomomo que lo distingue como un inmueble patrimonio de la arquitectura moderna y ha sido otorgado por el Colegio de Arquitectos de Valladolid (Coava) en el marco de las acciones de celebración del Día Mundial de la Arquitectura.

El concejal de Planeamiento Urbanístico y Vivienda del Ayuntamiento de Valladolid, Manuel Saravia, ha descubierto la placa DOCOMOMO ante los asistentes, entre los que se encontraban el presidente del Colegio de Arquitectos de Valladolid, Manuel Vecino; el productor de cine y presidente del Atlético de Madrid, Enrique Cerezo, propietario del edificio; el director de la Etsava, Darío Álvarez; el arquitecto encargado de la última reforma, José Ignacio Izquierdo; el representante de Docomomo en el COAVA, Daniel Villalobos; la representante de esta organización, Nieves Fernández, y el representante del estudio Bentabol + Rodrigo, Eduardo Rodrigo.

La Fundación para la Documentación y Conservación de la Arquitectura y el Urbanismo del Movimiento Moderno (Docomomo), que estudia la arquitectura moderna con el fin de lograr su reconocimiento como parte de la cultura del siglo XX, otorga esta distinción a través de la que este edificio comienza a formar parte del patrimonio del Movimiento Moderno.

Este edificio ha sido seleccionado por los arquitectos de Valladolid frente a las propuestas de los Sindicatos de la Plaza de Madrid (Julio González Martín) y la Fábrica de Tableros de Fibras Tafisa (Antonio Vallejo Acebedo y Santiago de la Fuente Viqueira), según ha informado Coava en un comunicado recogido por Europa Press.

El valor histórico del Cinema Roxy, actual Casino de la calle María de Molina, reside en la incorporación a Valladolid del lenguaje de la arquitectura del Movimiento Moderno, pues «el edificio es una metáfora maquinista y uno de los primeros que contó con el nuevo tipo dedicado a proyecciones de cine», según ha asegurado Daniel Villalobos.

Cinema Roxy 

El arquitecto Ramón Pérez Lozana proyectó este edifico en 1932 con una sala de butacas en la planta baja para 294 espectadores y un anfiteatro en la principal para 178. En el año 1995 se llevó a cabo una remodelación con el fin de crear una segunda sala para la proyección simultánea de dos películas distintas y, así, poder adaptar el edificio a los nuevos tiempos, en los que se producían más películas, si bien había menos espectadores para cada una ellas.

Esta remodelación permitió que ‘El Roxy’ sobreviviera dos décadas más, pero con la llegada de los multicines terminó por cerrar sus puertas. Tras el cese de la actividad del edificio como cinematógrafo, el arquitecto José Ignacio Izquierdo Galerón realizó un proyecto de adaptación a casino, donde se conjugan la protección del patrimonio edificado y la memoria colectiva con las actuales necesidades funcionales, sociales y económicas.

De esta manera, en la fachada solamente se han realizado labores de limpieza general y reparación de los elementos deteriorados con el objetivo de conservar y poner en valor las características arquitectónicas y formales originales.

En cuanto al interior, las remodelaciones se han orientado hacia el nuevo uso del edificio, aunque conservando la situación de algunos elementos, como por ejemplo las escaleras. Cuando se llevó a cabo la remodelación, al retirar el suelo del antiguo cine, José Ignacio Izquierdo Galerón descubrió un pozo de más de 12 metros del siglo XVII.

Esto se debe, a que el solar del cinema Roxy formó parte, según el plano de Ventura Seco de 1738, de una franja de huertas que bajaban desde la esquina de la actual calle Doctrinos hasta casi el Pisuerga. De este modo, la Comisión Territorial de Patrimonio Cultural de Valladolid decidió que el pozo se conservase, por lo que se encuentra perfectamente integrado el espacio principal de sala de juegos y apuestas del casino.

Placas Docomomo 

La Fundación Docomomo se fundó en París en 1990 y se organizó en 1994 con sede en Barcelona como Docomomo Ibérico, con la integración del estudio de la arquitectura de España y Portugal de ese período.

Así, el COAVA arrancó con la primera colocación de una placa Docomomo en Valladolid en el año 2012 en el Colegio Apostólico de los Padres Dominicos (1952-1957), de Miguel Fisac; en 2013 se colocó otra placa en el Mercado Central de Abastos de Valladolid (1965-1966), de Juan A. Aguiló Villahermosa y Ángel Valdés Martínez (actualmente Centro Integrado de Equipamientos), sito en la calle Cigüeña y Tórtola.

Igualmente, en 2014 se otorgó este reconocimiento al Matadero Municipal de Valladolid (1931-1936), de Alberto Colomina y Botí; en 2015 se concedió a las Escuelas Graduadas (1932-1950), de Joaquín Muro Antón; en 2016 en el Colegio San Agustín (1959-1961), de Cecilio Sánchez-Robles; en 2017, en el Colegio Internado Sagrada Familia (1963-1967), de Antonio Vallejo Álvarez, Antonio Vallejo Acevedo y Fernando Ramírez de Dampierre; y en 2018 en el Hogar Nacional-Sindicalista del barrio de Las Delicias (1937), de Jesús Carrasco Muñoz.

Además, el Colegio de Cristo Rey también cuenta con otra placa Docomomo que instaló el propio colegio en 2015.

Este reconocimiento se suma a otros actos de celebración del Día de la Arquitectura, como la inauguración de la exposición ‘Valladolid Efímera’ en el Museo Patio Herreriano, que se podrá visitar hasta el 22 de octubre, y el acto de reconocimiento a los arquitectos vallisoletanos que cumplen 25 años de profesión.

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