Un corazón gigante de cinco sonrisas

NoticiasCyL charla con Elena González Fernández, una mujer de 52 años que participa desde el 2011 en el programa de acogimiento familiar de la Comunidad que gestiona la Gerencia de Servicios Sociales de la Junta de Castilla y León de la Consejería de Familia e Igualdad de oportunidades gracias a un convenio de colaboración con Cruz Roja desde hace 30 años

FuenteAlvar Salvador
Elena González Fernández antes de la entrevista

En la vida hay muchos héroes creados a base de estereotipos y que han alcanzado el culmen en ese guirigay que representan, en los tiempos de la sociedad hiper-mega conectada, las redes sociales. En cambio, hay otros héroes, anónimos, a los que conviene ensalzar para saber la importante labor que desempeñan en un mundo cada vez más egoísta como es en el que vivimos.

Este es el caso de Elena González Fernández, madrileña de nacimiento aunque vallisoletana de adopción, que participa en los programas de acogimiento de la Junta de Castilla y León desde el año 2011 y que ya ha abierto los brazos y las puertas de su casa a cuatro pequeños de entre 0 y 3 años y se encuentra ahora acogiendo a un joven de 11.

“Acogemos por solidaridad. Por pensar en todos esos niños que no pueden estar con sus familias»

Acogemos por solidaridad. Por pensar en todos esos niños que no pueden estar con sus familias. El sentimiento que experimentamos es el de mucha satisfacción. Con cada acogimiento este sentimiento del trabajo bien hecho crece. Sobre todo cuando el niño se va”, confiesa Elena, en declaraciones a NoticiasCyL.

El valor del acogimiento

El acogimiento familiar es una medida del sistema de protección. Cruz Roja colabora con la Junta de Castilla y León desde el año 1989, cuando se firmó un convenio de colaboración entre ambas entidades. El cual permite que Cruz Roja participe en el programa de acogimiento familiar con familias ajenas, ofreciendo un servicio integral de soporte psico-social a las familias acogedoras”, señala Raquel Lozano Cabello, psicóloga del Programa de Familias de Acogida de Cruz Roja en Valladolid.

Este programa, que gestiona la Gerencia de Servicios Sociales de la Junta de Castilla y León, pasa por ser una forma de cuidado alternativo que prevé el Sistema de Protección a la Infancia y que está basado en la solidaridad de la ciudadanía. Los niños que se encuentran separados de sus progenitores, por diversos motivos, pueden crecer así, durante un tiempo determinado, en un ambiente familiar estable.

“Cruz Roja se encarga de informar a las familias que vienen con el fin de participar en el programa de acogimiento. Realizamos un curso de formación, hacemos difusión de esta medida de protección y hacemos una valoración de esas familias dando soporte al acogimiento durante toda su duración”, asegura Raquel Lozano Cabello, que incide además en que llevan a cabo esta labor tras la pertinente derivación de dichas competencias por parte de la Junta de Castilla y León.

Elena delante de la sede de Cruz Roja

Una experiencia sumamente satisfactoria

«Elena ha completado ya un total de cuatro acogimientos y está ahora mismo con el quinto»

Precisamente ese fue el proceso que siguió Elena que tras “ver un cartel” posteriormente “llamó a Cruz Roja” para, a través de una primera cita, “recibir información sobre el programa” y también sobre “los cursos de formación” y la “valoración” que se debía realizar para poder convertirse en familia de acogida.

Tras estos trámites, que se llevaron a cabo hace 8 años, concretamente en 2011, nuestra protagonista ha completado un total de cuatro acogimientos. “El primero duró tres años y medio. El segundo 11 meses. El tercero cinco y el cuarto un total de 2 años. Ahora estoy con uno de un pequeño de 11 años”, nos cuenta.

Nuestra entrevistada asegura que “no ha tenido problemas con ninguno de estos acogimientos” y que el día a día con los pequeños “es normal” como si se tratase de “un hijo más”, aunque añade que “también depende de si el niño tiene problemas o carencias”, en función a las circunstancias de cada uno de estos pequeños.

Hay que saber que es una medida temporal que va a tener un fin. Cuando compruebas que has ayudado al pequeño con problemas que tenía y que le has apoyado a la hora de vivir en familia es muy gratificante. También lo es todo lo que el niño te da a ti. Casi es más importante lo que él te da porque es sin esperar nada a cambio”, añade emocionada Elena.

Elena durante la entrevista

Con los pies en el suelo

La protagonista de esta historia nos cuenta además que “tiene dos hijas biológicas ya mayores” que “están integradas e implicadas completamente” en el programa de acogimiento y que contribuyen además a que “cuando un pequeño entra en casa participe como uno más de la familia”, lo que ayuda a que completar a las mil maravillas la finalidad de la iniciativa.

Un programa, como informa Cruz Roja, en el que la disparidad de familias en lo que al perfil se refiere es notorio al igual que el de los pequeños y que además se completa con otros como el de Vacaciones en Familia, que surge para dar respuesta a la necesidad que había de familias para mayores de 7 años en el periodo veraniego, que se ha puesto en marcha también este año y que ensalza además nuestra entrevistada.

“Más que sentirme mejor persona, el hecho de acoger me hace tener los pies en suelo de una manera más consciente. Ver la realidad y que hay muchos pequeños que te necesitan. A ti te puede ir bien pero hay muchos niños a los que no y precisan de ayuda”, asegura Elena González Fernández para cerrar una entrevista que hace pensar, y mucho, en lo verdaderamente importante en la vida.

Elena tras la entrevista

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