Pactan condenas tras vender sustancias estupefacientes en barrios vallisoletanos

Cinco de los siete afectados han pactado condenas que suman más de 10 años

FuenteEuropa Press
Imagen del juicio. Fotografía: Europa Press

Cinco de los siete detenidos en julio de 2018 en el marco de la ‘Operación Lucas’, acusados de integrar un grupo dedicado a la venta de sustancias estupefacientes en los barrios vallisoletanos de España, Las Delicias y Rondilla, en Valladolid, han pactado condenas que globalmente suman casi diez años de prisión.

El acuerdo alcanzado por los cinco encausados supone que el juicio iniciado este jueves en la Audiencia de Valladolid se celebre únicamente contra Juan Alberto V.V. y Braiham A.M, quienes, a diferencia de los anteriores, mantienen su inocencia, pese a que el fiscal del caso solicita para ellos casi seis y tres años de cárcel, respectivamente, y multas, por el mismo orden, de 22.289 y 21.980 euros.

En el caso de quienes sí han llegado a un acuerdo y, por tanto, cuentan ya con condenas firmes, la más elevada es la aceptada por el ‘cerebro’ de la organización, el colombiano Giovanni G.O, en concreto tres años y medio y multa de 21.000 euros, junto con su expulsión de España una vez cumplida la mitad de la pena y la imposibilidad de regresar a territorio español en un plazo de diez años, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

Además, la pareja formada por Juan F.S. y Beatriz M.S.J. se ha conformado con condenas de quinces meses de prisión y multas de 9.000 euros-a él se le aplica la atenuante de drogadicción–, mientras que Óscar F.R. asume casi dos años y 8.250 euros de multa y Jhon Manuel S. idéntica pena privativa de libertad y el pago de 3.429 euros.

Reanudado el juicio contra los acusados no confesos, Juan Alberto V.V. ha reconocido la amistad de casi 17 años con el cerebro de la organización, Giovanni G.O, pero ha precisado que dicha relación se ceñía a los servicios que prestaba como peluquero al ya condenado y a su participación conjunta en apuestas deportivas.

El acusado, quien ya fue condenado por tráfico de drogas, ha explicado que por aquel entonces se encontraba muy enganchado a la marihuana y cocaína que, como así ha sostenido, le facilitaba Giovanni de forma gratuita. Ha negado eso sí participación alguna en el laboratorio de cultivo ‘indoor’ de marihuana que Giovanni explotaba, con la colaboración de otros condenados, en un piso ubicado en el Paseo de San Vicente.

Su compañero de banquillo, Brahiam A.M, amigo también de Giovanni, se ha declarado igualmente inocente y ha asegurado no haber estado jamás en la plantación de ‘maría’. “Hace doce años que vivo en España y estoy trabajando”, ha indicado el acusado en alusión a su profesión de cocinero.

Le dejaron “fuera del negocio”

Por su parte, el policía nacional que instruyó el atestado ha confirmado la vinculación de Juan Alberto V.V. y Giovanni por su afición al mundo de las apuestas deportivas y ha llegado a indicar que, a tenor de los ‘pinchazos’ telefónicos practicados, los agentes actuantes pudieron escuchar cómo el resto de la organización decidió dejar al primero de ellos “fuera del negocio” de las plantaciones de marihuana por carecer de fuentes de financiación.

En cualquier caso, el declarante entiende que con anterioridad ambos habían colaborado en la venta de sustancias.

En el caso de Brahiam, el agente ha reconocido que el acusado fue relacionado con la banda al salir en las escuchas su número de teléfono móvil y responder por el apodo de ‘Banana’. Para conocer su nombre, los policías llamaron al teléfono y fue la novia la que les facilitó la identidad del titular.

“Pedimos a la joven que dijera a su novio que se presentara en comisaría. No tuvimos la plena identificación del acusado hasta que éste se presentó en dependencias policiales, donde su colaboración fue absoluta en todo momento”, ha reconocido el instructor del atestado.

La detención de los siete encausados se produjo en el marco de la ‘Operación Lucas’ los días 18 y 19 de julio de 2018, tras unas investigaciones que se remontan al mes de marzo cuando se tuvo noticias de que uno de ellos, el cabecilla, el colombiano Giovanni G.O, con domicilio en el Paseo de Farnesio, abastecía de cocaína y otras sustancias estupefacientes a consumidores habituales de la ciudad.

Los agentes intensificaron a partir de mayo la vigilancia sobre el principal investigado y pudieron comprobar que alrededor de él se movían otros individuos relacionados con el tráfico de drogas y que realizaban citas para la venta en domicilios ubicados en el barrio de España, en las Delicias y en la Rondilla.

Cinco registros

La operación, en la que se contó con ‘pinchazos telefónicos’, acabó con cinco registros domiciliarios, con los correspondientes mandamientos judiciales, en los barrios mencionados anteriormente.

En total, los investigadores desmantelaron dos laboratorios de interior de marihuana con 300 plantas cada uno de ellos, incautaron más de 8.600 euros en efectivo, 60 gramos de cocaína y múltiples sustancias para manipulación y corte de la droga.

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