Pesadilla con las oposiciones

NoticiasCyL charla con Aroa, una joven nacida en Valladolid, que mañana cumplirá 24 años y que está volcada en el estudio, a pocos días de desplazarse hasta las Islas Canarias en busca de una plaza de maestra en la Escuela Pública en unas Oposiciones de Magisterio Infantil que se celebrarán, aunque aún no está la fecha fijada, el 22 de junio la presentación y el 23 el examen

FuenteAlvar Salvador

“El que algo quiere, algo le cuesta”. No hay refrán más sencillo pero a la vez más efectivo y real. Si no, que se lo digan a los miles de estudiantes que estos días llenan las bibliotecas de Valladolid en busca de un buen resultado en la selectividad, o a los valientes que gastan prácticamente el 100% de su día a día, ahora que el examen se acerca, en preparar unas oposiciones.

En este segundo grupo está Aroa. Una joven nacida en Valladolid, con parte de su familia en la capital del Pisuerga, pero que vive en Palencia donde ha crecido, que cumplirá 24 años este martes, y que el año pasado se graduó en Magisterio de Educación Infantil en la Universidad de Valladolid, concretamente en el Campus de la Yutera de Palencia.

Amante de la playa, de viajar y de las películas de miedo, nuestra protagonista apura los últimos días de estudio para probar suerte en las oposiciones de su especialidad, eso sí, en las Islas Canarias. Aroa asegura que el trabajo de docente se mide “por vocación” y nos cuenta como es un día a día en su vida con la “pesadilla” de las oposiciones en el horizonte próximo.

De Begoña al reto de las oposiciones

Aroa es una chica valiente y extrovertida. No es perfecta, ni mucho menos, pero con el tiempo ha sabido ser un poco más lista en la vida. Lucha por lo que quiere y nunca se rinde y, además, le gusta tener todo bajo control siendo incluso un poco perfeccionista”, nos confiesa nuestra entrevistada cuando le pedimos que se defina.

Nuestra protagonista es una de las miles de personas que en este mes de junio afrontarán una oposición, en su caso para conseguir una plaza como docente de Magisterio Infantil, carrera que le llamó la atención “desde bien pequeñita”, cuando recuerda a su “maestra Begoña” que le “transmitió mucho a través de su dedicación y vocación”.

“A medida que fui creciendo, en la hora del patio, me dedicaba a cuidar de los más pequeños. Con el paso del tiempo esa pasión por ser maestra se hizo más grande y por ello decidí apostar por el Magisterio Infantil”, añade, antes de aseverar que esta es una profesión en la que “si no tienes vocación, no es tu sitio”.

Tras cuatro años de estudio para convertirse en graduada, en el Campus de la Yutera de Palencia, Aroa asegura que “tomó la decisión de opositar con miedo, sin saber a lo que se enfrentaba” pero “quería luchar por un puesto en la escuela pública” para no solo “quedarse en graduada en Magisterio Infantil”.

Polémica por las plazas y vuelo a las Canarias

El tema de la escasa oferta de plazas en relación a la demanda también ha estado en el candelero en las redes sociales en los últimos meses y antes de que tenga lugar la prueba. Por ejemplo, en Castilla y León se ofertan un total de 185 plazas para Magisterio Infantil con 4.052 valientes que lucharán por una de ellas, según ha informado CSIF.

“Creo que la oferta de plazas en Castilla y León es insuficiente debido a la amplia extensión existente en nuestra Comunidad y a la cantidad de buenos maestros, y sobre todo preparados, que hay. Decían que iban a llegar años buenos de oposiciones lo que sería positivo para el gremio ya que hay mucha gente con ganas de trabajar”, asegura la opositora.

Nuestra entrevistada, sin embargo, no se presentará en la región sino en Canarias donde “hay un total de 169 plazas y aún no ha salido la fecha definitiva que será, el 22 de junio la presentación y el 23 el examen”. El número de personas admitidas en las islas es de 3.444 y entre todas ellas, Aroa intentará hacerse con una plaza.

Un día a día marcado por el estudio

“Me levanto temprano, desayuno y me siento en mi escritorio para repasar, hacer simulacros de examen, defensas… y así sucesivamente todos los días hasta las 22 de la noche, cuando me dispongo a cenar y ver un poco la televisión”, añade nuestra protagonista.

La graduada nos confiesa que los inicios fueron “abrumadores por la cantidad de cosas que tenía que hacer” pero que al quedar mucho tiempo para el examen “fueron meses bastante relajados donde podía hacer viajes”, una de sus pasiones.

Sin embargo, con el paso del tiempo y al ver cómo se aproximaba la fecha de la prueba, Aroa ha vivido en sus carnes “la cara b de la oposición”, como ella misma lo llama. “A medida que se acercaba la convocatoria he experimentado ansiedad, dolores de cabeza, dermatitis atópica en las axilas y brazos, tendinitis y muchas cosas más”, nos cuenta.

“Espero, al menos quedar este año en una buena posición en la lista y que me llamen pronto para ser interina. Si consiguiera la plaza sería impresionante. Aún así estoy contenta con todo lo que he trabajado estos meses. Si no puede ser esta vez, será la próxima”, añade Aroa en declaraciones a NoticiasCyL.

Días de estudio y de pesadilla que tienen sus horas contadas en busca de un sueño que puede cumplirse a base de esfuerzo, insistencia y mucho trabajo.

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