El feminismo sacude las calles de Valladolid en otra manifestación histórica

Decenas de miles de personas secundan la manifestación del 8 de marzo para reivindicar la igualdad real con motivo del Día de la Mujer

Si en 2018 el 8 de marzo marcó un antes y un después en la reivindicación feminista, el 2019 ha reforzado el mensaje con una movilización masiva en todo el país que ha tenido un multitudinario exponente en Valladolid, donde decenas de miles de personas han secundado la manifestación convocada por varias coordinadoras y plataformas sociales y apoyada por sindicatos y partidos.

La sociedad civil ha exigido a la clase política “menos palabras y más hechos” porque después de la “histórica edición pasada” del 8M las mujeres están “en la misma situación, por no decir peor”. Así lo han señalado, en declaraciones recogidas por Europa Press, miembros de la Asamblea 8-M y de la Coordinadora de Mujeres de Valladolid participantes en la movilización de esta tarde en la capital y que partía a las 20 horas de la calle Ferrari con una pancarta con el lema ‘Por un feminismo de clase insterseccional y combativo’.

Dos de las portavoces de la Asamblea, Mónica Fernández y Vicky han denunciado el “excesivo celo” de la policía local y nacional en varios piquetes informativos a lo largo del día y que, según han asegurado, ha llevado a que varias integrantes “hayan acudido al hospital para presentar un parte de denuncias”.

No obstante, han mostrado su satisfacción ante el “éxito” que para ellas ha resultado esta jornada “cargada de reivindicaciones” que comenzaba esta mañana con una movilización estudiantil “multitudinaria” y que ha culminado con esta manifestación en la que el colectivo ha esgrimido un decálogo de reivindicaciones que contemplan la derogación de la ley de extranjería y cierre de los CIES; el apoyo al consumo responsable, sostenible y local en detrimento de las grandes multinacionales neocolonialistas; derogación de las reformas laborales; la jornada laboral completa de 35 horas; un convenio justo para trabajadoras del hogar y personas cuidadoras de dependientes; y el reparto justo de tareas del hogar y cuidados porque las mujeres, por “doble jornada” están “doblemente explotadas”, lo que explica la brecha salarial y la mayor precariedad.

Asimismo, han reclamado la conciliación laboral y familiar real; la derogación del Plan Bolonia y la LOMCE; la creación de una asignatura afectivo-sexual y la aplicación “real” de un protocolo contra todas las violencias sexistas, racistas, LGTB, etcétera; tras lo que han expresado el apoyo de las doce reivindicaciones de las huelgas de hambre de “presas en lucha”.

Por su parte, desde la Coordinadora de Mujeres de Valladolid, Yolanda Martín ha recordado que hoy se ha culminado el trabajo de “meses” en los que se ha preparado las cuatro vertientes de esta jornada: “consumo”, “estudiantil”, “la de las cuidadoras y la laboral”. “Ha habido que hacer muchas asambleas en centros de trabajo, centros cívicos, repartos de pasquines para llegar a hoy”, ha puntualizado Martín que se muestra satisfecha por el “respaldo” de la sociedad y sobre todo de los estudiantes que, a su juicio, “garantiza un relevo generacional” a esta organización que lleva “30 años” al frente de este movimiento.

Pero no todo ha sido positivo, ya que para la coordinadora la situación de la mujer es “la misma, por no decir peor” que la que tenía el pasado año. “Después del éxito rotundo que fueron las movilizaciones de 2018, y que marcó un antes y un después del movimiento, queremos más hechos y menos palabras porque las mujeres estamos en la misma situación que el pasado año por no decir peor”, ha lamentado.

En este sentido, ha denunciado que no se haya concretado “ningún tipo de medida”, por lo que han vuelto a alzar la voz para que se aplique una “perspectiva de género de arriba a abajo” en todas las políticas públicas, “educar en igualdad” y, en el ámbito laboral, que “se deje de ver a la mujer como obra de mano barata” con “peores contratos, temporales y con mayor parcialidad”.

Por último han incidido en que se les “penaliza” por ser madre, algo que les “impide” acceder a la promoción profesional y “perpetúa roles” sexistas como el de cuidadora o ama de casa.

La pancarta que abría la manifestación reclamaba un feminismo “de clase, interseccional y combativo”, pero a la misma se han sumado diferentes mensajes escritos en cartones, banderas moradas y otros soportes como “organizadas cambiamos el mundo”, “el feminismo nunca ha matado a nadie, el machismo mata cada día” o “me rebelo porque quiero seguir viva”, además de otros relacionados con el rechazo al machismo, la precariedad laboral o en favor de mejores condiciones laborales.

A lo largo del recorrido se han gritado lemas como “patriarcado y capital, alianza colonial”, “denuncia archivada, mujer asesinada”, “que no, que no, que no tenemos miedo”, “que viva la lucha de las mujeres” o “hay que quemar la Conferencia Episcopal por machista y patriarcal”, entre otras.

Durante varias horas, la gran marea humana ha recorrido la arteria principal de Valladolid. Así, de Ferrari, se ha dirigido a la Plaza Mayor, de ahí a la Plaza Zorrilla para pasar por Miguel Íscar, Plaza de España, López Gómez, Plaza de la Universidad, Arzobispo Gandástegui y Plaza de Portugalete.

Gente joven, familias enteras y muchos hombres han ido avanzando poco a poco por las calles de Valladolid. Una idea que explica el “nuevo éxito” de esta movilización es que una hora después de que haya comenzado todavía había gente que no había salido de Ferrari.

 

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