Caso ‘Terre’: “Había tocado fondo anímicamente”

Compañeros de trabajo y de su grupo musical niegan que el acusado sospechara de una supuesta infidelidad de su pareja

Audiencia de Valladolid

Compañeros de trabajo e integrantes del grupo de música heavy al que pertenecía Miguel Ángel L.G, el ‘Terre’, presunto autor de la cuchillada mortal recibida el 27 de diciembre de 2017 por el amante de su esposa, han definido al acusado como una “persona normal” pero han advertido de que el temor por la ruptura de su matrimonio provocó su hundimiento emocional y le sumió en un estado obsesivo por tratar de salvar su relación.

A lo largo de la tercera jornada del juicio con jurado que se sigue contra ‘Terre’ en la Audiencia de Valladolid, distintos testigos relacionados con el acusado, unos como compañeros de trabajo y otros como miembros del grupo musical ‘Kain’, han relatado que poco más de quince días antes del crimen el procesado se convirtió en una “persona totalmente diferente” a raíz de que su esposa, Pilar V.V, le hubiera entregado una carta en la que le comunicaba su deseo de poner fin a una relación de dos décadas.

“¡Estaba hundido, destrozado, no cesaba de llorar en el trabajo, había prometido a su esposa que iba a cambiar para recuperar la relación, es decir, se había bajado los pantalones!”, ha resumido David G.L, uno de sus cuatro compañeros de trabajo que han prestado declaración este miércoles, mientras que otros dos testigos, integrantes de ‘Kain’, en la misma línea que los anteriores han corroborado que su amigo había “tocado fondo anímicamente” aunque mantienen que ‘Terre’ nunca sospechó de que el motivo de la anunciada ruptura por parte de su pareja fuera la existencia de una tercera persona.

Los seis testigos, en declaraciones recogidas por Europa Press, han confirmado la adicción a la marihuana del acusado pero le han presentado como una persona normal, sin que el empeoramiento de su relación de pareja y el miedo a la ruptura le hubiera convertido en alguien violento. “Iba a la empresa pero no podía trabajar, se pasaba todo el rato llorando y hablando con el móvil con su madre y con su esposa”, ha añadido Adolfo J.J, otro de sus compañeros de trabajo.

La jornada de testificales la ha abierto la psicóloga a la que tanto el acusado como su esposa acudieron el 14 de diciembre, trece días antes del trágico suceso, para someterse a distintas sesiones con el fin de tratar de abordar su delicada situación matrimonial.

La psicóloga, quien ha definido al ‘Terre’ como una persona “impulsiva e inmadura”, ha precisado que la terapia comenzó primero con el acusado de forma individual, luego con la esposa y finalmente en pareja y ha recordado que el presunto homicida “hablaba de forma nerviosa, agitada, sin parar de llorar y en estado de ansiedad porque el anuncio de ruptura le había caído por sorpresa”.

De hecho, la facultativa, en aquellas primeras sesiones, vio que el encausado “no entendía que la relación había acabado y la rechazaba de todo punto, mientras que ella lo tenía bastante más claro”. ‘Terre’ se había propuesto cambiar por completo, involucrándose más en las tareas de casa y con el hijo de ambos, con síndrome de autismo, al tiempo que se había propuesto también dejar sus adicciones, tanto la marihuana como los videojuegos.

Aunque la psicóloga no ha sido capaz de asegurar si el acusado modificó de verdad su comportamiento, sí ha reconocido que la esposa comenzó a sentirse aún más “agobiada” ante los intentos de ‘Terre’ de complacerla en todo momento.

Mala influencia sobre su hijo

Incluso ha precisado que en las conversaciones con la pareja el acusado siempre se refería al niño como el hijo de ella y ha advertido de la mala influencia que ‘Terre’ ejercía sobre el menor, una persona que dado el problema que padecía requería de mucha atención, algo de lo que se hacía cargo en exclusiva la madre.

“El acusado estaba muy ausente y dificultaba la evolución del niño”, ha advertido la psicóloga en cuanto a que las reacciones de ira del primero aumentaban la desazón del pequeño “cuando éste requería la atención de su padre y le interrumpía mientras jugaba con la videoconsola”.

La cuarta jornada del juicio se centrará mañana en los informes periciales, tanto forenses sobre el motivo de la muerte de José Manuel G, quien recibió una herida de arma blanca en el abdomen, como de toxicología y psiquiátrico sobre las adicciones y estado mental en el que se encontraba el ‘Terre’ cuando acometió a la víctima.

La esposa del procesado y su nuevo novio, del que ya se hallaba embarazada y de quien ya muerto tuvo un hijo meses después, habían acudido al piso de los abuelos paternos para llevarse al nieto. La discusión por la custodia del menor dio origen al apuñalamiento del amante por parte del ‘Terre’.

El acusado se enfrenta a una posible condena de entre 15 y 20 años de cárcel por delito de homicidio y asesinato, respectivamente, mientras que la defensa solicita una pena mínima de dos años y medio.

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