Un banco de pelucas cargadas de autoestima

La Asociación Española Contra el Cáncer recoge donaciones de cabello para después elaborar pelucas que presta a pacientes oncológicos

FuenteIsaac Barrientos
Patricia Velasco y Lourdes Arranz con las pelucas en la sede de la AECC.

En el duro y sinuoso camino de la enfermedad, la autoestima suele ser una de las primeras damnificadas por el desgaste y las consecuencias físicas. En el cáncer, la caída del cabello se convierte en un indicador de sufrimiento, y para algunos pacientes en una carga psicológica que añadir a la lucha contra la enfermedad. Con el objetivo de mitigar ese daño anímico, la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) cuenta con un banco de pelucas tanto de fibra sintética como elaboradas con pelo natural, donado a la asociación para esta finalidad, que se prestan a los pacientes oncológicos que lo deseen.

“Últimamente está habiendo un crecimiento de las donaciones, ha habido un boom, incluso en los colegios están haciendo actos de concienciación y vienen niñas con sus padres a traernos un mechón por ejemplo, porque se lo han cortado y quieren colaborar; es una vía de hacer visible la enfermedad, normalizarla y colaborar con los pacientes”, explica a Noticias Castilla y León Patricia Velasco, una de las trabajadoras sociales de la AECC que junto con Lourdes Arranz gestionan esta y otras muchas iniciativas en la sede de la ciudad.

Velasco apunta que “hay muchas pacientes que nos dicen que la caída del cabello es de lo peor que han podido sufrir durante todo el proceso de la enfermedad, porque el impacto visual es grande, la percepción social de que al estar sin pelo es muy evidente que estás enferma, es un momento muy crítico para el paciente que lo está viviendo”. Ahí surge este banco de pelucas, “para favorecer un estado de ánimo positivo, que no suponga un hecho traumático el verse sin pelo”.

Lourdes Arranz detalla que para que el cabello pueda ser aprovechado para una de estas pelucas “es necesario que tenga una extensión mínima de 30 centímetros, en coleta y atado en los dos extremos”. Ese pelo se envía desde Valladolid a la sede central de la AECC en Madrid, “para que ellos lo gestionen con los acuerdos existentes que tienen con diferentes empresas que hacen las pelucas, que después nos envían para que las gestionemos aquí”.

“Hace falta una longitud mínima del pelo porque no es una extensión, se tiene que poder tratar, tiene que estar en buen estado, seco y limpio para poder utilizarlo; da igual que sea rizado o liso, tampoco importa el color o si está teñido, todo eso se trata posteriormente”, detalla Lourdes Arranz.

Las donaciones se realizan de manera individual, “no hay acuerdos concretos con las peluquerías, sí que tenemos una colaboración constante y a veces nos llaman para decirnos que hay gente que quiere donar el cabello y les decimos cómo lo necesitamos y dónde lo tienen que traer, pero es cada persona que quiere colaborar la que lo trae directamente a la asociación”, indica Arranz.

El futuro a medio plazo es que cada sede de la AECC gestione directamente el cabello de las donaciones que reciba con una empresa en concreto para toda España. “Ahora está en marcha un convenio nuevo con Natura, una empresa especializada, está en fase de pruebas en Madrid, Murcia y Málaga, con la idea de que después se extienda al resto, para que cada sede envíe directamente el pelo donado a esta empresa para que hagan las pelucas”, puntualiza Velasco.

Préstamo

Una peluca de pelo natural comprada en el mercado “puede superar con facilidad los 500 euros”, asegura Patricia Velasco, por lo que la opción de la AECC es el préstamo. “A quienes están interesadas en tener una peluca, desde la Asociación facilitamos el préstamo de las que tenemos de manera totalmente gratuita», puntualiza.

Las mujeres adultas “y también alguna adolescente”, son las principales usuarias de esta iniciativa, en la que también se ofrecen para el préstamo pañuelos, gorros y turbantes.

En los últimos meses, la AECC de Valladolid ha registrado un importante crecimiento de las donaciones, que coincide con el aumento exponencial de la presencia de la asociación en la vida social de la ciudad durante los últimos años, con la participación récord de la Marcha Contra el Cáncer como punta de lanza.

“Todas las colaboraciones con la asociación son muy positivas, no sólo por el carácter solidario de una donación de cabello por ejemplo, sino también porque es importante normalizar la enfermedad, nos puede pasar a cualquiera y no es bueno que sea un tema tabú, es positivo que no tengamos miedo de hablar de ello, es importante para ayudar a las personas que tienen la enfermedad”, argumenta Arranz.

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