El esfuerzo solidario y sobrenatural de IronBram contra la esclerosis

Abraham del Caño participa este sábado 14 en el Ironman de Gandía, la prueba deportiva más exigente, con el objetivo de recaudar fondos para la Asociación Vallisoletana de Esclerosis Múltiple

Abraham del Caño.

Abraham del Caño se ha convertido en IronBram. Un juego de palabras entre su nombre y el superhéroe que sirve de inspiración para calificar la prueba deportiva más exigente, el Ironman. Este vallisoletano afronta el sábado 14 en Gandía el reto de realizar 3,8 kilómetros de natación, 180 kilómetros en bicicleta y una maratón (42 kilómetros de carrera a pie).

Un esfuerzo sobrenatural que IronBram ha querido realizar con un enfoque solidario, con el objetivo de recaudar fondos para la Asociación Vallisoletana de Esclerosis Múltiple. “Hace cuatro años diagnosticaron a mi hermano esclerosis múltiple y estaba pensando en hacer algo benéfico para colaborar con la Asociación Vallisoletana de Esclerosis múltiple, que le han ayudado mucho”, recuerda Del Caño en una entrevista con Noticias Castilla y León.

“En invierno conseguí mayor estabilidad profesional y vi que era el momento de preparar el Ironman; a finales de 2016 empecé a organizarlo y el de Gandía cuadraba en lo que estaba buscando, después del verano, aunque lo ideal hubiera sido en septiembre, pero creo que llego bien preparado”, detalla.

Abraham del Caño durante una prueba (Foto: Instagram / Abraham del Caño).
Abraham del Caño durante una prueba (Foto: Instagram / Abraham del Caño).

En esa preparación le está ayudando Óscar de Nicolás, uno de sus compañeros del club de Triatlón de Laguna de Duero. Ha seguido una completa preparación de entrenamientos desde el mes de enero, “hasta junio hice una primera fase con varios duatlones, con preparación de calidad para coger ritmo, después de junio he estado centrado en el triatlón y la larga distancia”.

Abraham del Caño tiene el gen competitivo que un deportista nunca pierde. Entre la natación, el ciclismo y el atletismo, su deporte nativo es la bici. Del Caño fue campeón de España en pista y también corrió a buen nivel en carretera hasta los 23 años. Por eso ahora tampoco pierde de vista el objetivo ambicioso del tiempo, aún en una prueba tan exigente.

“Quiero completar el Ironman en menos de 10 horas”, asegura días antes de estrenarse en una prueba que marea sólo de concebirla. Antes del gran reto, una de sus preocupaciones es la parte inicial, la natación en la zona del puerto, en el mar. “Espero no agobiarme, porque es una hora en el agua y es complicado, pero estoy trabajando en el tema mental. También me inquietan las averías en la bici, que es algo que no puedo controlar, y la alimentación durante la prueba, porque son muchas horas, nunca he hecho un Ironman y eso me preocupa, y luego a partir del kilómetro 30 de la carrera que es cuando bajará todo el cansancio y la cabeza puede jugar una mala pasada”, relata.

Recaudación de fondos

IronBram estará acompañado de unos 300 deportistas en la prueba del sábado. Pero la suya es una motivación especial. Él quiere transmitir a la gente que su esfuerzo, su energía, están al servicio de una causa tan noble como la del trabajo de la Asociación Vallisoletana de Esclerosis Múltiple.

“Mi objetivo es conseguir 4.000 euros para poder comprar una silla especial que utilizan en la asociación”. Para colaborar con Abraham sólo hace falta entrar en la página web del proyecto https://ironbram.com/ o también se puede contactar con IronBram en las redes sociales (@IronBram13)

Además de las donaciones, Abraham del Caño está sorteando prendas de ciclistas profesionales como Óscar Pujol o Carlos Verona para ampliar la recaudación de fondos; así como preparar una subasta con la firma de Perico y de Indurain, o de un maillot firmado por el ganador de la Vuelta a Portugal.

Todo para recaudar fondos para la asociación, a la que espera entregar el talón con lo conseguido en fechas próximas a la Navidad, con la intención de realizar alguna otra acción promocional en los próximos dos meses.

Hay quien dice que este tipo de pruebas extremas engancha. “Yo no lo tengo tan claro, mi idea es hacer este solamente, desde el 1 de septiembre no tengo nada de vida personal, todo es trabajar, entrenar y difundir el proyecto, y el poco tiempo que tengo estoy tan cansado no me puedo ni mover, está siendo muy exigente”.

Lo que sí engancha es el esfuerzo con fines solidarios. “Sí me gustaría hacer otra cosa, afrontar otro reto diferente, otras pruebas agónicas pero distintas, algún recorrido en bicicleta un poco dantesco por ejemplo, y siempre con un enfoque solidario”, concluye.

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