La lluvia amenaza, la pasión y la esperanza triunfan entre la multitud

A pesar de las amenazas de agua por parte de la AEMET, la Procesión del Perdón y la Esperanza ha podido completar su recorrido en esta noche de miércoles en la capital del Pisuerga

Amenazaba la lluvia a orillas del Pisuerga. Lo hacía tanto que el Jesús de la Esperanza ha tenido que esperar 20 minutos más de los previstos para empezar a andar a eso de las 20:50 horas de la tarde desde la Iglesia de Parroquial de San Pedro Apóstol en la calle Real de Burgos de Valladolid.

Los paraguas abiertos escasos segundos antes de que el paso saliera de su santuario hacían temer lo peor pero finalmente la lluvia aguantó y la procesión se ha podido desarrollar con normalidad bajo la atenta mirada de los más pequeños que observaban atónitos la talla del ‘Jesús de la Esperanza’, una obra de Juan Guraya Urrutia del año 1946, portado a hombros por la Cofradía titular, la de la Sagrada Cena.

La procesión de ‘Perdón y Esperanza’  ha sido el preludio de cuatro días que se antojan, si las lluvias lo permiten, en días de pasión y sentimiento a orillas del Pisuerga y ha transcurrido por las calles Chancillería, San Martín, Angustias, Plaza de la Libertad, Catedral y Arribas hasta la Santa Iglesia Catedral, en cuyo interior se ha celebrado, pasadas las 22:00 horas, un Acto Penitencial.

El sonido de las cornetas y los tambores ha amenizado el paso de una imagen característica ya en la Semana de Pasión pucelana. La imagen estaba pensada en un primer momento para el paso de la Sagrada cena y ha vivido un momento indescriptible a su llegada a la Catedral donde el templo le ha recibido a oscuras, únicamente con la luz de los blandones del paso y tenebrarios.

Un momento único y una procesión que es preludio de días grandes en Valladolid, que ha podido ser disfrutada por todos, con el permiso de las precipitaciones.

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