Germán Vega: «Nuestro empeño es ganar nuevos adeptos entre el público joven»

Entrevista con el codirector de Olmedo Clásico, que analiza cómo afrontan la edición que se desarrolla estos días y el gran momento del teatro clásico

FuenteIsaac Barrientos
Germán Vega durante la presentación de Olmedo Clásico (Foto: Luis Martín Cuesta)

-Pregunta: ¿Cómo se afronta el inicio de la 14 edición de Olmedo Clásico?

-Respuesta: Con los nervios necesarios para que los reflejos estén dispuestos a reaccionar con presteza si hiciera falta. Nos hemos esforzado todo el año en la organización y en prevenir supuestos, que, con la experiencia de los trece años anteriores, podrían presentarse. Pero uno no puede esta libre de ellos al cien por cien cuando se depende de tantos factores (y el climatológico entre ellos)… Pero es así el teatro: tiene que producirse en vivo y en directo, para bien o para mal… Nosotros pensamos que para bien, porque creemos en un arte que es vivo y real como la vida misma.

-P: En un festival tan consolidado como este, ¿en qué aspectos han puesto el énfasis en esta edición?

-R: Nos hemos esforzado en no repetir esquemas consolidados de años anteriores sino en afrontar nuevos retos e incorporar nuevas propuestas. El Festival crece en las diferentes secciones que lo componen: espectáculos, jornadas, cursos, exposiciones, ediciones, etc. Crece también en el apoyo de más instituciones.

-P: Con una programación tan extensa y completa es difícil elegir, pero ¿qué representaciones considera que son más esenciales para el público?

-R: La programación busca la variedad de propuestas en todos los órdenes, por lo que el consejo es que el ideal sería verlo todo. Pero si hay que elegir, que será lo obligado en la mayoría de los casos, cada uno debe hacerlo según sus preferencias. Sabemos que la respuesta es evasiva pero debe entenderse que los programadores son los menos indicados para elegir, porque lo han elegido todo. De cualquier forma, hay valores seguros (por autor, obra o compañía) que parece que lo ponen fácil, pero el consejo también es que hay que dejarse sorprender por lo menos conocido.

-P: En estos 14 años ha crecido también todo lo que rodea a Olmedo Clásico, como las Jornadas o los Cursos de interpretación, ¿son una parte tan esencial ya como las representaciones?

-R: Siempre han sido una parte sustancial de Olmedo Clásico. Nacieron a la vez, convencidos los fundadores de que había que apostar por ofrecer teatro pero también por ofrecer las mejores condiciones de entenderlo y de generar gusto por los clásicos. En esta edición crecen las demás secciones que complementan los espectáculos de forma sustancial. Hemos dado un paso adelante y hemos incorporado otra actividad principal, que es el “Curso para profesores: el teatro clásico en el aula”. Hemos querido centrarnos en la importancia que tiene que esos clásicos estén presentes en las clases ―que de ahí les viene la denominación de clásicos― de los distintos niveles educativos más de lo que hoy están.

Tenemos la convicción de que pueden prestar un gran servicio en la formación de nuestros estudiantes: en lo cultural, en lo lingüístico (es obligado que hablen y escriban mejor, y los clásicos pueden ser un referente si se consigue que les gusten sus historias, no menos divertidas ni exóticas, pongamos por caso, que las de guerras intergalácticas), en lo personal (la práctica teatral socializa maravillosamente y ayuda a vencer problemas de la personalidad, como la timidez….) y en lo cívico (el teatro clásico está lleno de historias y metáforas sobre relaciones personales y políticas aplicables a la actualidad). También este año ofreceremos abiertos al público los diálogos sobre los espectáculos vistos en la noche anterior, así como conferencias o clases de grandes divulgadores que pueden tener un interés general.

-P: ¿De qué manera mantiene su vigencia el teatro clásico en el siglo XXI?

-R: Salvo en el Siglo de Oro, en que levantaba pasiones (entre otras cosas porque, sin cine, conciertos, fútbol, etc., prácticamente tenía el monopolio de las actividades del ocio), nunca como en la actualidad ese teatro, que constituye el núcleo del clásico español, había tenido tanta relevancia numérica ―basta ver el número de festivales y la programación de los teatros durante la temporada―, y de calidad: como conjunto, nunca hemos tenido tantos buenos adaptadores, directores, actores, técnicos dedicados a ello. Y no es fácil hacer un teatro en verso y de tanta densidad literaria y cultural.

Eso ha requerido una especialización importante, conseguida gracias al impulso y modelo de instituciones como la CNTC, flanqueado por grupos tan relevantes como Teatro Corsario, Nao d’amores, Morboria, Micomicón, Fundación Siglo de Oro, etc. Muy importante ha sido también el papel que ha tenido el festival de Almagro, que ha servido de motor y modelo de otros, que, como el de Olmedo, han buscado su especificidad, para hacer que el teatro clásico pueda crear vocaciones y adhesiones por toda la geografía, porque el teatro solo puede verse en vivo y en directo. Todo ello ha contribuido a crear un público para el teatro clásico, que desde Olmedo apreciamos como creciente.

-P: ¿Por dónde pasan los retos de futuro para Olmedo Clásico?

-R: Nunca deberán pasare por la repetición, aunque sea de lo que ha funcionado bien. Hay que procurar mejorar en todos los frentes. Nuestro empeño especial es ganar nuevos adeptos entre el público joven, convencidos de las ventajas que ese teatro tendrá para su educación y diversión, claro.

Programa completo de representaciones y horarios del Festival Olmedo Clásico 2019

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