De toros y amigos en Montemayor

Un año más disfrutamos de las fiestas de La Cruz en La Empalizada

José Manuel y Borja, a hombros en La Empalizada de Montemayor (Foto: Natalia Calvo).

No podíamos faltar a la cita anual de la Función de la Cruz en Montemayor de Pililla. La invitación personal de mi amigo Raúl Redondo es cosa seria y allá que nos desplazamos, en esta ocasión sin la compañía de mi amigo Gonzalo Santonja, que le ha tomado cariño a todo lo que significa toros y amigos como ocurre con Montemayor y su multitudinaria asociación taurina cultural.

Dos erales de Toros de Tierz en liza para dos jóvenes novilleros de apellido Serrano: Borja y José Manuel; Medina del Campo y La Pedraja de Portillo representados por sus toreros. Y la cosa resultó porque tanto los bravos y nobles erales de César Mata como sus lidiadores rayaron a gran nivel.

¡Qué forma de embestir! Humillación, recorrido y eternos de duración. Y qué bien José Manuel y Borja que se hartaron de torear ofreciendo variedad con las telas. Con el añadido de que Borja Serrano pareó con torería. Dos orejas paseó José Manuel y dos y rabo Borja, a pesar de que la espada cayó defectuosa. El primero de los erales fue aplaudido en el arrastre y el segundo fue premiado con la vuelta al ruedo.

Y La Empalizada a rebosar. Alegría, colorido, música y buen ambiente el que vivimos en la plaza de palos que ya es BIC (Bien de Interés Cultural) y tiene su “tauromaquia particular”, como reconoce el Gobierno de la JCYL. Allí disfrutamos junto a los socios de la entidad taurina, representada por mi amigo Raúl Redondo que no nos dejó de atender ni un momento a la gráfica Natalia y a un servidor. Y luego a cenar con ellos.

Tuve el honor de presentar los carteles taurinos de las fiestas, por invitación expresa de su alcalde y, sinceramente, me sentí un tanto triste al no ver a nadie, absolutamente a nadie, de mis amigos de la asociación. Pero bueno…

Supe que había surgido un pequeño conflicto entre el ayuntamiento y la asociación, pero no pensé que se llegara a esos extremos. Urge, pues, un encuentro a dos bandas y si es preciso contaremos con la presencia de nuestro amigo Gonzalo Santonja, que estaría en disposición de ser juez para arreglar la deteriorada situación.

Ni el Consistorio puede ni debe prescindir de una asociación tan importante como La Empalizada, ni esta obviar al Consistorio. Hay que arreglar las desavenencias. Y esto se hace hablando.

No soy persona de rencores y suelo olvidar las cosas desagradables al instante y, como decía anteriormente, acepté la invitación de Raúl para cenar junto a un grupo de amigos y debo decir que la velada fue deliciosa, compartida con amigos y aficionados de Medina como José Félix y Fernando y sus parejas Virginia y Cristina (mención aparte para la chiquitina Paula, hija de Félix y Virginia). Javier Sanz, de Montemayor y siempre al quite con la asociación. Igual que Diego Olmedo, proveedor gráfico de la asociación. Y el segoviano Alberto Herranz (Yeguada La Perla), que ya es uno más de La Empalizada.

María José (gloria bendita), la tesorera de la entidad taurina, nos acogió en su casa ofreciéndonos su mesa, sus manjares y su amistad.

A estas alturas de mi vida quiero mantener a amigos como Raúl, que siempre demostró su lealtad y apego hacia mi persona. Y cada día me levanto pensando en que, a través de mis artículos, reportajes o actitudes, pueda hacer feliz a alguien. Es bien poco, pero para mí es mucho y eso hace sentirme un tipo enormemente satisfecho y feliz.

“Para vivir feliz hay que vivir sin rencor” (Yasmina Khadra)

Galería de fotos: Natalia Calvo

 

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