El retablo de Castrillo de Duero ya está a punto

Imagen: Diputación de Valladolid.

El presidente de la Diputación de Valladolid, Jesús Julio Carnero, acompañado de la alcaldesa de Castrillo de Duero, Mónica Lucas, y del Delegado Diocesano de Patrimonio, Jesús García Gallo, ha presidido este jueves en la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de la localidad, el acto de entrega de la restauración del Retablo de la Dolorosa, cuyas obras de consolidación han sido financiadas por la Institución provincial.

Carnero ha recordado que el actual Equipo de Gobierno recuperó en 2015 el Programa de Restauración de Retablos de Iglesias, que fue paralizado por los efectos de la crisis económica, y ha avanzado que junto a este retablo de Castrillo de Duero, en los próximos días se recibirán también las obras de restauración de los retablos mayores de las iglesias de San Cristóbal de Marzales y de Santa Cecilia de Villalán de Campos.

El presidente de la Diputación de Valladolid ha destacado que sólo en materia de retablos, la institución provincial destinará en este mandato más de medio millón de euros a la recuperación del patrimonio histórico-artístico, ya que a los 325.000 euros invertidos hasta ahora, y que han permitido recuperar un total de 10 retablos, se unirán las obras que se adjudicarán en breves fechas por el Comité Asesor que prioriza las actuaciones a realizar y que cuentan, para este ejercicio 2018 con un presupuesto total de 200.000 euros.

Asimismo, ha recordado que este convenio complementa otras actuaciones, como el Programa de Conservación y Reparación de Iglesias y Ermitas, en convenio con el Arzobispado de Valladolid, que desde 2012 nos ha permitido desarrollar un total de 265 actuaciones con un importe total de más de 3,4 millones de euros; o las restauraciones de los órganos de Rueda, Nava del Rey y Tiedra, que han supuesto una inversión de más de 420.000 euros, sin olvidar los más de 100.000 euros destinados en este mismo período de tiempo para recuperar casi 30 tallas en convenio con la Fundación Las Edades del Hombre.

CONSOLIDAR EL ORGULLO DE LO PROPIO

Carnero ha reiterado que la conservación del patrimonio histórico-artístico es una obligación “esencial”, no sólo por su importancia cultural o económica, cuyo valor es “incuestionable”, aparte de que contribuye de manera “esencial” a la generación de unos “sólidos vínculos de pertenencia y de arraigo”.

En consecuencia, es “imprescindible” mantener y fortalecer el patrimonio cultural ya que es un elemento catalizador del orgullo de lo propio y desempeña un papel “altamente positivo” en la integración y cohesión social de los pueblos.

RETABLO DE LA DOLOROSA

El retablo de La Dolorosa de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, de Castrillo de Duero, se trata de un retablo pictórico de 246×338 centímetros, realizado en madera tallada, policromada en pan de oro y plata, talla en yeso, temple graso para el bajo relieve de cristo y pintura al óleo sobre lienzo, todo ello sobre soporte de madera. Pertenece a finales del siglo XVIII y la pintura está datada hacia 1660. Los autores son el entallador Rosendo Díez y el pintor Diego Díez Ferreras.

Ubicado en el tercer tramo del muro sur de la iglesia y con una planta ligeramente convexa, el retablo está compuesto por un banco, un gran cuerpo de tres calles y ático de remate. La calle central es la más ancha, ligeramente avanzada sobre el resto, y en ella se encuentra el lienzo de la Virgen de la Soledad, mientras que en el ático se representa en bajo relieve el busto de Cristo con la corona de espinas.

Entre las actuaciones realizadas destacan el tratamiento preventivo y curativo antixilófagos, así como otras acciones de protección y consolidación de la madera, la solución de los problemas estructurales de los distintos elementos, la reintegración del soporte en algunas zonas donde necesitaba recuperar funcionalidad y estabilidad, la reintegración de volúmenes en diferentes elementos arquitectónicos seriados, así como el tratamiento de conservación de policromías y dorados, y la limpieza de revestimiento dorado y de las policromías, junto a una importante reintegración cromática.

Asimismo, se ha consolidado todo el soporte textil y la carpintería del soporte pictórico, de la que se le han eliminado barnices y repintes, a lo que se ha añadido una nivelación de película pictórica y la reintegración cromática original. Por último, se ha procedido a la reforma de la estructura portante para el sotabanco y la mesa del altar que se adosa por delante.

La actuación fue adjudicada al equipo de la restauradora Diana Álvarez Duplá por un importe de 13.376,55 euros y ha tenido un plazo de ejecución de ocho meses.

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