Laguna de Duero rememora la llegada de Carlos I

Una recreación histórica, una ruta de pinchos y varias conferencias entre las actividades programas del 1 al 21 de noviembre

FuenteIsaac Barrientos
Presentación de las actividades en la Diputación.

Laguna de Duero va a rememorar durante este mes de noviembre el quinto centenario de la llegada de Carlos I al Reino de Castilla, con un completo programa de actividades organizado por el Ayuntamiento y APHAL (Asociación para la Restauración y Conservación del Patrimonio Histórico-Artístico de Laguna de Duero).

Unos actos que arrancarán el miércoles 1 de noviembre con la inauguración de la ruta de pinchos bajo el lema “V Centenario del primer viaje a España de Carlos I” y que se prolongará hasta el domingo 5 de noviembre. En total 17 bares se han adherido a dicha ruta (El paso, Duero Hotel, Roy, Poquito a poco, Quinta Avenida, Chaparral, Blanyo, La terraza del lago, Donde Gina, Sucursal, Brasil, Moylan, Leal, La Plaza, Séptimo arte y el Farol) y ofrecerán el pincho a un precio de 1,80 euros sin incluir la bebida.

“Se trata de la primera ocasión que en Laguna de Duero se realiza una representación de este calado, con la que se pretende no sólo poner en conocimiento unos hechos históricos sino también fomentar un tipo de turismo al que muchas veces no le damos la importancia necesaria y, por ese motivo, hemos pretendido elaborar un programa de actividades para todos los públicos y muy participativas”, señaló la concejal de Turismo del Ayuntamiento de Laguna de Duero, Estela Crespo.

Crespo ha destacado la recreación histórica del domingo 19 y ha animado a vecinos y asociaciones de Laguna a que se unan a esta iniciativa, “porque queremos que sea muy participativa y que la gente de la localidad se implique”.

Por su parte, la concejal de Cultura, Lucía Castro, añadió que “estos eventos completan una oferta cultural muy variada y de calidad que se viene brindando en Laguna durante estos últimos años y que, tanto laguneros como las personas de otras localidades, aprecian cada día más puesto que tienen una gran acogida desde las diferentes rutas de pinchos, pasando por conciertos u obras teatrales hasta actividades como han podido ser el Laguna Beer Fest, el Suvival en la Tierra Media o el Ludolaguna que se celebrará en próximas fechas”.

Programa

El domingo 12 de noviembre está programada una visita guiada al convento El Abrojo (12:00 horas), mientras que el 14 y 15 del mismo mes, los profesores Carlos Belloso y Javier Burrieza, impartirán sendas conferencias con el convento franciscano como telón de fondo.

El domingo 19 de noviembre a partir de las 12:30 horas, llegará uno de los platos fuertes de las jornadas; la recreación histórica de la llegada de Carlos I al convento. Un recorrido que arrancará en el paseo del lago (junto al Polideportivo), pasando por la plaza de los lavaderos y plaza de la iglesia (representación) para llegar finalmente a la Plaza Mayor del municipio.

Ese mismo día, a las 19:00 horas, tendrá lugar un concierto renacentista en la Iglesia San Pedro Regalado a cargo del lagunero Jesús Núñez (trompeta), Sonia Santiago (soprano) y Jorge Colino (órgano).

Como broche final a estos actos, el martes 21 de noviembre, Julio Valles, presidente de la D.O. Cigales, impartirá a partir de las 20:00 horas una conferencia sobre la cocina y la alimentación en tiempos del príncipe Carlos.

Carlos I en Laguna

Fue camino de la capital cuando un 14 de noviembre de 1517 el entonces príncipe llegó, por primera vez, al monasterio de El Abrojo, un lugar que había sido fundado y venerado en vida por su abuela, la reina Isabel de Castilla. Allí, a orillas del Duero, permanecería cuatro días alojado en la Casa Real que allí disponían los reyes castellanos -que actualmente se encuentra en un estado bastante dañado dentro de la urbanización El Bosque Real- hasta que su recibimiento estuvo bien preparado en Valladolid.

La visita pone de manifiesto la predilección que tenían los monarcas del momento por la orden franciscana. Cuentan las crónicas del momento que el príncipe llegó a El Abrojo con unos 2.000 caballos, y como el tiempo era hermoso “fue por el camino, con sus pájaros, cazando liebres”. A su paso se encontraría con 400 alabarderos de Castilla, vestidos de rojo, amarillo y blanco, que le aguardaban en un altozano para rendirle honores. Según los cronistas, el Marqués de Villena “salió al encuentro y, apeándose de una mula por ser viejo, saludó al Rey y le siguió después en su cabalgadura hasta el Real Monasterio”.

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