Qué fácil es perdonar con el dolor y sufrimiento de los demás

FuenteGoyo Negro de Paz

A pesar de ser 28 de diciembre este artículo no es una inocentada. Ayer leyendo el Facebook de María José Jiménez Cebrián, madre coraje, que un  desalmado con más antecedentes que la lista de los reyes godos acabó con la vida de su hijo Iván de 15 años, en un claro acto de «violencia vial». Leo la siguiente noticia: «Condenado a tres años por robar un rolex a un fiscal jefe de Baleares»

Parece ser que la justicia tiene una doble vara d28e medir. Por la muerte de mi hermano a manos de otro desalmado que iba circulando con un camión totalmente descontrolado durante varios kilometros porque iba leyendo el WhatsAsapp, invadió el arcén por donde circulaba mi hermano con su bicicleta dos metros, pese a tener un taqueado que te avisa de te sales del carril. Su condena 20 meses por su muerte y 8 por las lesiones al otro ciclista que circulaba junto a él. El juez decreta el NO INGRESO EN PRISIÓN.

La multa impuesta al conductor que acabó con la vida de Jesús Negro, 1080 euros. Yo me pregunto: ¿la vida de mi hermano vale menos que un reloj?

¿La justicia no es igual para todos?

¿Se da más importancia a un reloj de lujo que a la propia vida de una persona?

¿Dónde esta la fiscalía aquella que pedía 3 años por el accidente donde perdió la vida mi hermano?

Quizás estos dos cacos se pasen tres años en prisión y el homicida de mi hermano no entre.

Espero que la audiencia provincial de Valladolid, donde tenemos recurrida la sentencia del juzgado de lo penal n° 3, tenga más sentido de justicia.

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