Don Óscar Plano

#EnClaveBlanquivioleta

FuenteAlvar Salvador

Corría el minuto 82 de partido en la noche de ayer en el Santiago Bernabéu cuando Benzema soltó el zapatazo que anticipaba el déjà vu, echando la vista atrás, en el choque que los blancos se llevaron con el tanto de Vinicius primero en el 83, y el de penalti de Ramos para el 2-0 final, pero en esta ocasión el resultado no iba a ser el mismo.

Y no lo iba a ser por actuación coral de un equipo con mayúsculas que tiene uno de esos, como se les denomina en la NBA, jugadores franquicia. Y ese no es otro que el 10, un Óscar Plano que parece llevar toda la vida en el conjunto blanquivioleta.

El madrileño se vistió de mago para ser profeta en su tierra. Cuando el encuentro alcanzaba su minuto 88, el 10 se filtraba entre la medular blanca para dejar  atrás a un Sergio Ramos descolocado, igual que Carvajal y servir en bandeja el tanto del empate a Sergi Guardiola que no perdonaba ante Courtois.

En el Benito Villamarín protagonista dando el tanto del triunfo a su equipo. En el Bernabéu más de lo mismo con una asistencia de jugador top y en generas los galones y las hechuras de futbolista grande, de esos que marcan las diferencias y más en un equipo de presupuesto limitado como el Pucela, sí, a pesar de Ronaldo.

A sus 28 primaveras, Óscar Plano ha encontrado, o lo parece, un equipo que le viene como anillo al dedo después de pasar por las categorías inferiores del Real Madrid y por el Alcorcón y ha echado raíces, en apenas 3 años, en un equipo con el que ha derrochado lágrimas de felicidad con el ascenso y de rabia como el año pasado ante el Getafe.

Eran tiempos complicados para un Pucela que coqueteaba con el descenso cuando un penalti realizado por el madrileño provocaba que el Getafe se llevara un punto de Zorrilla. El llanto desconsolado del jugador atacante sobre el césped impoluto de Zorrilla era la imagen de la rabia y la tristeza blanquivioleta.

Óscar Plano representa ese jugador con calidad pero solidario sobre el campo. De esos que todo equipo, sobre todo si es pequeño, quiere tener. Esos valores de compromiso, lucha y esfuerzo que marcan el carácter del Real Valladolid. Un jugador único que promete dar muchas alegrías al Pucela esta temporada.

Un punto para sacar pecho para un Pucela colosal

No hay comentarios

Dejar respuesta