Leones

En Clave Blanquivioleta.

El Real Valladolid visitaba en la noche de este sábado San Mamés, una de las catedrales del fútbol español, nunca mejor dicho, para enfrentarse un rival herido y a cuyos jugadores se les denomina como los leones, que este año rugen bastante menos que nunca, la verdad sea dicha y atraviesan una temporada complicada. Habrá que ver ahora lo que sucede con Gaizka Garitano.

Pero ayer no rugió el Athletic en San Mamés, lo volvió a hacer un Pucela que, la verdad sea dicha, no cuajó un gran partido. Pese a esto, y eso es seña de identidad de este equipo y de la que le ha dotado Sergio González ya que antes no se tenía, la escuadra que preside Ronaldo volvió a creer hasta el final.

Y lo hizo para irse al parón navideño con una sonrisa. Porque no era igual marcharse a comer el turrón con una derrota y viendo al rival de ayer llegando desde atrás y a apenas tres puntitos que hacerlo con esa inyección de moral que supuso el tanto de Óscar Plano cuando el choque agonizaba y con un colchón de seis puntitos sobre los leones.

Sin Toni Villa al equipo le faltó calidad y le sobró un cansancio que aprieta ya. Este tiempo de asueto les va a venir muy bien a los jugadores antes de volver al campeonato doméstico en Zorrilla con el choque ante el Rayo Vallecano de Raúl de Tomás, pero le sobró oficio, y eso es lo que le dio el empate a un equipo que sigue incomodando a todos.

El martes, día de Navidad, repasaremos en NoticiasCyL con las peñas que han sido entrevistadas en estos primeros cuatro meses de competición el transcurrir del Pucela un primer tramo de la temporada que ha sido perfecto. Las derrotas ante F.C. Barcelona y Deportivo Alavés no hicieron justicia a lo visto sobre el césped del Estadio José Zorrilla y la escuadra de Sergio González no se vino abajo.

La llegada de Ronaldo ha supuesto un soplo de aire fresco tremendo y el brasileño se ha convertido en el presidente del club pero también el el mejor embajador a la hora de llevar la marca Real Valladolid a lo largo y ancho de todo el mundo, incluídos los Estados Unidos. El astro carioca ha tocado el corazón de todos los aficionados pucelanos y está demostrando, hasta ahora, que no vino para comprar el club y marcharse.

Ha sido un año de ensueño este 2018 para el conjunto blanquivioleta, pese al mal comienzo. El ascenso lo cambió todo y está haciendo que el Real Valladolid sea otro. Un equipo con el que sentirse identificado, lo que venía reclamando la afición desde hace años. Ahora toca disfrutar del descanso con esos 21 puntos en la buchaca y desear que el 2019 sea aún mejor.

Feliz Navidad para un Pucela que nunca deja de creer

No hay comentarios