Monasterio de Santa Catalina, la última joya al servicio de la ciudad

El Ayuntamiento realizará "un estudio en profundidad" para analizar los diferentes usos que puede albergar este espacio

FuenteIsaac Barrientos

Es una de las operaciones urbanísticas más destacadas en los últimos años en Valladolid. El Ayuntamiento ha adquirido por 5,8 millones de euros el Monasterio de Santa Catalina de Siena, un complejo que lleva una década sin uso desde que las últimas religiosas abandonaron el lugar y que supone un enclave privilegiado para multitud de posibles usos, «la última joya disponible al servicio de la ciudad», tal y como ha explicado el alcalde, Óscar Puente.

Este viernes, el equipo de Gobierno casi al completo ha visitado las dependencias del monasterio, algo más de una hectárea de terreno entre los diferentes edificios y los espacios exteriores de patios, jardines y antiguas huertas.

«Es una visita muy ilustrativa de la envergadura de la operación, hemos hecho un ejercicio de responsabilidad para aprovechar para uso público el último gran espacio al que podíamos tener acceso en el centro de la ciudad», ha señalado Puente.

En cuanto al futuro de esta parcela, Puente ha querido ser cauto y no ha descartado ninguna posibilidad. «Aquí entran usos culturales, de carácter hotelero, deportivos, sociales… y puede que todos juntos, es un proyecto muy ambicioso, con un importante desembolso económico y hay que pensar no sólo en la construcción y puesta en marcha sino en el mantenimiento también», ha relatado el alcalde.

Por eso, ahora los pasos a seguir marcan la elaboración de «un gran proyecto, en el que tampoco se descarte la colaboración pública de otras administraciones y también privada para la financiación; pero hay que hacerlo bien, sin prisa», ha indicado Puente que ha descartado que este proyecto pueda estar perfilado antes de las elecciones. «Puede que haya partidos que presenten propuestas electorales para este espacio y es legítimo, pero no hay nada decidido», ha matizado.

Uno de los proyectos que más se ha postulado es acoger la Casa de Miguel Delibes, un proyecto en el que tendría un papel definitivo la Fundación que mantiene el nombre y el legado del escritor. Pero también se plantean opciones de un centro cívico, una piscina climatizada, biblioteca, zona de estudio… «Todas pueden ser válidas aquí, el otro día hemos estado en Bilbao y hemos visto como algunas ideas de La Alhóndiga pueden ser exportables también, hay muchas posibilidades», ha indicado Óscar Puente.

Prioridades, seguridad y limpieza

Por su parte, el concejal de Urbanismo, Manuel Saravia, ha detallado que las actuaciones más inmediatas «pasan por el trabajo que ya se está haciendo, por una parte de inventario, con un equipo trabajando con la Concejalía de Cultura, para registrar todo lo que hay».

Otra de las prioridades está orientada a la seguridad, «hay que limpiar la huerta y los patios, eliminar la maleza para evitar riesgos, también apuntalar alguna de las zonas de los edificios», ha indicado Saravia que también ha puesto en la lista para próximas acciones realizar «un levantamiento, porque son edificios muy complejos, con muchos cambios a lo largo de los siglos, diferentes actuaciones; hay planos pero hay que ver cómo completarlos para poder hacer un trabajo más exhaustivo».

Uno de los condicionantes para los futuros usos será la protección patrimonial que tiene el Monasterio. «Todo está protegido pero es obvio que se podrán hacer modificaciones, es algo que hay que analizar en colaboración con Patrimonio», ha explicado Saravia.

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