Sí se Puede pide reconocimiento para los puentes Colgante y Mayor

La formación propone que el Ayuntamiento solicite la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC)

FuenteRedacción
Los concejales de Sí se Puede durante un pleno.
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El grupo municipal Sí se Puede Valladolid defenderá en el Pleno del Ayuntamiento correspondiente al mes de noviembre una moción para solicitar la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) del Puente Mayor y del Puente Colgante.

Para  Sí se Puede, que a lo largo de la presente legislatura ha demostrado su claro compromiso con la protección y la difusión del patrimonio de todos los vallisoletanos, ambas infraestructuras reúnen suficientes particularidades y valores estéticos, técnicos e históricos para considerar su calificación como Bien de Interés Cultural (BIC), la mayor distinción administrativa que se le puede otorgar a un bien y la garantía de que recibirá un trato especial y que se establecerán las medidas adecuadas para su protección y conservación.

“Estos puentes forman parte de nuestro patrimonio histórico y cultural y tenemos la obligación de asegurar su integridad y su perdurabilidad en el tiempo. Por eso solicitamos que, a la mayor brevedad posible, se inicien los trámites para la declaración de cada uno de ellos como Bien de Interés Cultural”, defiende la concejal Gloria Reguero.

Cabe recordar que el Puente Mayor comenzó a edificarse a finales del siglo XI impulsado, al parecer, por la Condesa Eylo, esposa del Conde Ansúrez, y que durante siglos fue la única vía de comunicación que permitía el acceso directo a la ciudad, con lo que eso significaba para la vida y la actividad de Valladolid.

Desde entonces, el Puente Mayor ha sufrido numerosas modificaciones, ampliaciones y restauraciones que han cambiado sus características y su estética hasta llegar a su aspecto actual. La gran reforma de 1886 eliminó el abombamiento típico de los puentes medievales y la barandilla, rematada con bolas, aunque la infraestructura también ha perdido el arco triunfal que, a modo de puerta, daba acceso al barrio de la Victoria.

Para Reguero, las distintas modificaciones han acabado por darle una identidad particular a un puente medieval que tiene diez ojos aunque al observador le cuesta encontrar más de dos iguales.

Tuvieron que pasar ocho siglos para que en Valladolid se construyera otro puente, el que hoy se llama Puente Colgante, aunque no lo sea, al parecer porque heredó el nombre de algún proyecto anterior que nunca llegó a ver la luz. El Puente colgante es el primero en España construido con el sistema “bowstring” y uno de los primeros que utiliza el hierro como material principal.

Asimismo, aunque ha sufrido restauraciones, su aspecto básico y su estructura parecen responder a su aspecto original.

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