Franz Ferdinand pone patas arriba la Plaza Mayor de Valladolid con un concierto épico

Miles de personas llenan el centro neurálgico de la capital del Pisuerga para disfrutar con la música de la banda escocesa

FuenteAlvar Salvador

3 de septiembre de 2016. John Newman toma Valladolid en un concierto único con una Plaza Mayor abarrotada y haciendo bueno el sueño del Ayuntamiento de Valladolid de dotar a las Ferias y Fiestas de la Virgen de San Lorenzo de un concierto internacional que subiera el nivel de un elenco de sesiones musicales que ya de por sí habían estado marcadas, en los últimos años, por su gran calidad y, sobre todo, variedad. Con música para todos los gustos.

Tras el bombazo del 2016, Primal Scream se pasó por el escenario de las Ferias y Fiestas de la Virgen de San Lorenzo de la Plaza Mayor en 2017 y la subida de caché de Dua Lipa, la elegida por Óscar Puente para el concierto internacional de 2018, imposibilitó un deleite internacional que fue reemplazado por el exitazo total de los chicos de OT que abarrotaron el centro de Valladolid con miles de personas disfrutando de su música.

En 2019 sí que ha habido Concierto Internacional. Conciertazo mejor dicho. Franz Ferdinand ha conseguido abarrotar también las céntricas calles de Valladolid con más de 20.000 almas en una noche, la de este 7 de septiembre, fresquita pero a la que la banda escocesa ha sabido darle esa llama que ponen con sus guitarras eléctricas, baterías y, en definitiva, con su música.

Franz  Ferdinand acaba por ser una garantía y además un espectáculo. Podríamos aunar términos para asegurar que son una garantía de espectáculo como ya habían demostrado en festivales de quilates como el Festival DCode o como harán en Bogotá el próximo 19 de noviembre.

Pero hoy tocaba Valladolid. Con sus cinco discos a las espaldas (seis si sumamos el proyecto FFS), Alex Kapranos y el resto de la banda escocesa, que toma su nombre en honor al Arquiduque Francisco Fernando de Austria (en alemán Franz Ferdinand), salió al escenario de la Plaza Mayor a comerse la noche y vaya si lo hizo.

El guitarrista y voz principal, ataviado con unos pantalones ajustados y sudadera, conectó desde un primer momento con el público vallisoletano. El último de los discos de la banda de indie rock ‘Always ascending’ tuvo una importancia supina a lo largo del concierto con una intersección de colores, en lo que a la luz del escenario se refiere, que dieron el ambiente perfecto a una noche mágica en Pucela.

La voz de Alex ensamblaba a las mil maravillas con el bajo de Bob Hardy, la guitarra rítmica de Nick McCarthy y la batería de Paul Thomson mientras los temazos se sucedían. El Do you want to, Illumination y Ulysses, entre otros, hicieron rendirse a una Plaza Mayor entregada como nunca a la amplia batería de canciones de calidad de la banda. Su colección desde 2001 invita a ello.

No es que Franz Ferdinand sea algo muy distinto de otras bandas que podamos encontrarnos de un estilo similar pero ellos aportan su toque, sus ritmos, esas dosis de sosiego cuando a ellos les apetece y de alboroto cuando les da la gana.

La banda escocesa llegó, cantó y venció y, sobre todo, consiguió meterse al público vallisoletano en el bolsillo a base de carisma y buena música.

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