Un amor de 98 años

FuenteRedacción
Imagen: Real Valladolid

La única condición que puso es que, en su nuevo hogar, pudiese ver los partidos del equipo de su vida. María Cruz Rodríguez-Monsalve (18/10/1921) contagia pasión por el blanco y violeta y, aunque a sus 98 años -por problemas de movilidad- ya no puede acudir a los partidos en el Estadio José Zorrilla, no se pierde ninguno de los encuentros del equipo. Es más, ese amor por el Real Valladolid la ha llevado a entablar amistad con el centrocampista Míchel, quien visita de manera habitual a la abonada de más edad de la entidad.

Ella presume de portar el carnet número 52, además de ser la persona más veterana en la familla blanquivioleta. «Son más de 70 años como abonada, pero no te puedo decir si son 71 o 72» recuerda ella, cuya relación con el Pucela comenzó por amor… el de su hermano: «Como se casaba justo cuando empezaba la temporada, y los viajes de novio eran más largos que ahora, hubo dos partidos del Valladolid. Antes de casarse abonó a la que iba a ser su mujer, y nos deja los carnets a otra que era farmecéutica y a mí, que ninguna de las dos sabíamos nada de fútbol. Y ahí es donde me aficioné».

Ahora, desde su habitación en la residencia Patio de los Palacios del centro de Valladolid, María Cruz sigue de cerca la evolución del equipo. Junto a ella, enmarcada, la camiseta de la presente temporada que su amigo la trajo hace unas semanas, con las firmas de los jugadores del primer equipo.

Míchel y ella iniciaron hace meses una bonita amistad. Una que, además, ha traído suerte al jugador ya que tras su primera visita marcó el gol que dio la victoria al equipo ante el Espanyol esta temporada. También habituales son los mensajes de WhatsApp que María Cruz hace llegar con sus felicitaciones después de los partidos. Y en firme está el compromiso del medio centro para continuar con sus visitas.

«Si esta semana, que he venido a verle, meto gol, la semana que viene vuelvo» bromeó el jugador con María Cruz. «¿Y si no lo metes no?» fue su respuesta, cargada de complicidad. «Si no meto, antes de un mes vuelvo» completó entre risas Míchel, una muestra del buen feeling que existe entre ellos.

Anécdotas de toda una vida

«El día que se estrenó el campo de ahora lloré de alegría, ver aquel estadio y decir… que es nuestro» emocionó a la abonada, que entre sus anécdotas está cuando, en sus años de estudiante, decidió ir a ver la primera final de Copa del Rey del Real Valladolid en vez de prepararse un examen universitario. «Si no veo ahora al Valladolid, ya no lo veo. Luego vi el partido y aprobé» detalló.

Y es que más de 70 años junto al Real Valladolid dan para mucho. Para recorrer media España siguiendo a su equipo, compartir grandes momentos con amigas («nosotras éramos una panda bastante grande, sí iban las mujeres al fútbol también») y seguir involucrada cada fin de semana con los suyos hasta el punto de que «muchas noches no he cenado, porque perdía el Valladolid, con el disgusto que tengo no me apetece cenar».

Parafraseando la célebre cita de la película Casablanca, que se estrenó solo unos pocos años antes de que Maria Cruz descubriese, casi por casualidad, su amor por el Real Valladolid, esperamos que este sea «el comienzo de una hermosa amistad» entre el segundo capitán y la abonada más veterana.

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Periodista. Técnico Superior en Imagen y Sonido. Amante del deporte: Fútbol, baloncesto, balonmano, tenis, ciclismo, rugby... Apasionado de los idiomas. Italiano e inglés.

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