Recital del CBC Valladolid para acercarse a la Final Four del ascenso

Victoria clara ante Melilla por 85-64 que pone la eliminatoria a su favor

FuenteRedacción
Alvarado ante Melilla (Foto: Luis Martín Cuesta)

Exhibición del Carramimbre, victoria trascendental y aniversario redondo para Paco García. No le faltó nada al triunfo de los vallisoletanos ante Melilla Baloncesto (85-64) que supone el 2-1 en la eliminatoria; o lo que es lo mismo, que al Ciudad de Valladolid solo le separa un partido de la Final Four por el ascenso. Dicho encuentro, además, puede llegar este sábado a las 19:00, de nuevo ante la parroquia pucelana, que respondió a la llama fue un factor diferencial para imponerse a los visitantes.

El día en el que Paco García cumplía 1000 partidos como entrenador profesional, el Carramimbre disputaba un partido vital para decidir la eliminatoria. Y, como no podía ser de otra manera, el ansia de victoria del técnico y de los suyos quedó patente desde el principio. Por si fuera poco, Pisuerga había respondido a la llamada de las ardillas y a la par que se poblaban las gradas, se crecían los jugadores vallisoletanos. Sobraban los motivos para brindar una noche para el recuerdo.

Porque lo cierto es que el Carramimbre comenzó con un ligero atasco de cara al aro rival, pero fue un espejismo de minuto que precedió a un inicio fulgurante. Los de Alejandro Alcoba anotaron los primeros puntos del partido, pero un parcial de 12-0 de los locales (12-2) obligó al técnico rival a solicitar un tiempo muerto para detener el frenesí. Con una intensa defensa y rápidas transiciones, el CBC dejó claro desde el primer momento que era el día de sumar un triunfo. El ímpetu carmesí marcó las diferencias desde que se puso el balón en juego.

Mejoraron los melillenses tras más de cinco minutos sin anotar, pero los vallisoletanos no soltaron el mando. Donde no llegaban los centímetros de los locales llegaban las ganas, y el sino del rebote marcó las diferencias a favor de un Carramimbre CBCV cuya mejor baza para imponerse en el primer periodo (19-11) fue el acierto exterior.

Con un triple, como no podía ser de otra forma, comenzó un segundo cuarto en el que los locales iban a gozar de máxima a su favor, la cual se mantuvo hasta el descanso (29-16). La mayor intensidad de los locales permitió colocar el +13 que imperó durante el resto del periodo, a pesar de los conatos visitantes de revertir el guion. La fuerza interior melillense no pudo imponerse al ímpetu de un Ciudad de Valladolid empujado por su grada que despidió los primeros 20 minutos con una buena renta a su favor (40-29).

De la Fuente pone la guinda del milenio de Paco García

Así, 19 minutos de buen juego y un último errático, permitían al Carramimbre imponer su mando, aunque con un regusto agridulce porque la renta pudo ser mayor. Los 15 puntos de valoración de Sergio de la Fuente (10 tantos y 4 rebotes) estaban siendo lo más destacado de un partido definido por la mejor defensa y la mayor intensidad de los carmesí. Los 28 puntos de Melilla Baloncesto hablaban por sí solos. Paco García y los suyos habían conseguido anular a las principales amenazas visitantes y eso se tradujo en una buena ventaja para dirimir la contienda

El guion, que estaba transcurriendo por los cauces idóneos, no se reescribió tampoco en el tercer cuarto. El Carramimbre CBCV continuó defendiendo y desquiciando a un Melilla Baloncesto incapaz de sobreponerse a la intensidad vallisoletana. Así, las ardillas mantuvieron la concentración para resistir las acometidas visitantes llegar con margen de error a los últimos diez minutos (58-47).

A pesar del único borrón que supuso el último minuto del tercer periodo, el Ciudad de Valladolid llegaba a la recta final con todo de cara para anotarse la victoria. Y más aún después de que Sergio de la Fuente enchufase dos triples consecutivos. El capitán, que ya estaba en 23 puntos y 28 de valoración, había disparado al Carramimbre a falta de 8 minutos (64-47).

Y el vendaval no quedó ahí. Ni siquiera dos tiempos muertos casi consecutivos de Alejandro Alcoba enfriaron la inercia ganadora de un Carramimbre que rozaba los 20 puntos de ventaja (71-52) con siete por disputarse. El tiempo corría en contra de los de la ciudad autónoma y la ansiedad por querer remontar mucho en muy poco hizo el resto para que los locales mantuvieran las distancias. El Ciudad de Valladolid, impulsado por su gente y su confianza, voló hasta el final del partido y selló con comodidad un punto vital para la eliminatoria (85-64). Paco García, a un paso de la Final Four el día en el que cumplió 1000 partidos como entrenador profesional. Aniversario redondo.

 

Ficha técnica:

Carramimbre CBC Valladolid (85): Óscar Alvarado (3), Greg Gantt (9), Álex Reyes (5), Sergio de la Fuente (28), Jubril Adekoya (12) -quinteto titular-. También jugaron: Mike Torres (13), Álvaro Reyes (-), Jonathan Kazadi (6), Daniel Astilleros (-), David Fernández (-), Seydou Aboubacar (2) y Carlos Novas (7).

Club Melilla Baloncesto (64): Josep Franch (3), Caleb Agada (6), Juan Rubio (5), Vasilije Vucetic (3), Felipe Dos Anjos (9) -quinteto titular-. También jugaron: Javi Marín (3), Txemi Urtasun (10), Darko Balaban (6), Stojan Gjuroski (6) y Jonathan Gilling (13).

Parciales: 19-11, 21-18 (40-29 al descanso), 18-18 y 27-17 (85-64 final).

Árbitros: Sacristán Barazón, Lizana Moreno y Albacete Chamón.

FOTOS: LUIS MARTÍN CUESTA

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