Canasta de tres puntos con rastro vallisoletano en Canadá

Charlamos con Iñaki Álvarez Fernández, un joven de solo 18 años que apunta maneras en el baloncesto canadiense. Nacido en Altafulla (Tarragona) guarda una importante vinculación con Valladolid ya que su abuela por parte materna y el resto de la familia son de Castronuño y aunque su madre ha nacido en Bilbao han veraneado en numerosas ocasiones en el municipio pucelano.

Iñaki Álvarez. Fotografía de Seyran Mammadov cedida por Iñaki Álvarez a NoticiasCyL.

Me fijo mucho en Kyrie Irving. Intento asemejar su control de balón y habilidad de finalizar cerca del aro, al igual que su tiro de tres”, nos cuenta Iñaki Álvarez Fernández, un jugador que está haciendo carrera en Canadá con solo 18 años y que atiende a NoticiasCyL debido a su vinculación con Valladolid y más concretamente con Castronuño.

Este base, hábil y con mucha técnica, nos confiesa que su abuela materna y toda la familia por parte de su madre son del municipio vallisoletano y recuerda las ricas pastas que esta Navidad se ha comido en la localidad.

Con toda la vida con una pelota de basket en las manos, Iñaki nos abre una puerta a su vida, nos confiesa también que su sueño es jugar en la NBA pero va paso a paso para seguir creciendo como jugador y como persona sin descuidar los estudios.

Pregunta. ¿De dónde le viene su amor por el baloncesto?

Respuesta. Nadie de mi familia juega a baloncesto. Desde  muy pequeño, con 3 años, mis padres me cuentan que yo ya quería ser jugador de baloncesto de mayor.

P. Lleva jugando desde los cuatro años. ¿Cómo recuerda sus primeros pasos?

R. Tuve un entrenador muy bueno, que se interesaba mucho por mí y me enseñó fundamentos básicos desde muy pequeño. Era mi juego preferido, tenía una casta en el patio de mi casa y pasaba allí la mayoría de las horas.

Fotografía de Martín Bazyl cedida por Iñaki Álvarez a NoticiasCyL.

P. Algún partidito de baloncesto habrá jugado por tierras vallisoletanas porque su vinculación familiar con la tierra es grande. Cuénteme.

R. La verdad es que me fui muy pequeño de España y no llegue más lejos de jugar la liga escolar de mi región. Todos mis viajes de vuelta a España son en verano, cuando ya no hay ninguna competición que pueda jugar, aunque me encantaría.

P. Sobre todo con Castronuño…

R. Castronuño es donde he veraneado siempre y volvíamos para las fiestas de San Miguel. Tengo recuerdos muy bonitos y siempre estoy agradecido cuando puedo ir unos días. Todo el mundo es muy amable y cercano, algo que se echa de menos en una gran ciudad como Toronto. Todavía tengo en mi mente el sabor de las pastas de Castronuño de la última vez que las he comido durante estas Navidades. ¡Qué ricas están!

P. Ahora, viviendo en Canadá, le será más difícil pasarse por el municipio vallisoletano.

R. Pues sí, resulta más complicado. Unos días en verano, pero pocos porque los reparto con Altafulla. En septiembre en las fiestas, ya es imposible porque empiezan mis clases y la temporada de baloncesto.

P. ¿Cómo recuerda ese cambio de pasar de vivir en España a hacerlo en Canadá en el año 2010?

R. Pues, sinceramente, he tenido tantos cambios que los recuerdos de esa época los tengo difusos. Además, era pequeño y no era consciente de lo que significaba cuando llegamos a Montreal. Estuvimos en un hotel viviendo algo más de un mes. Recuerdo lo extraño que era ir al colegio con mi hermano pequeño, viviendo en un hotel. También el buffet de los domingos que era espectacular. Cuando comencé el colegio me puse triste porque me di cuenta de lo mucho que extrañaba a mis compañeros. Estuve llorando los primeros tres días por la mañana antes de ir al colegio.

 

P. ¿Le costó el cambio a Montreal? El tema idioma y hacer amigos, ¿o la adaptación fue rápida?

R. Yo no hablaba inglés pero lo aprendí bastante rápido. Se me daba muy bien hablar, escribir me costó más. En un par de meses estaba adaptado con el idioma, a esa edad es muy fácil aprender e incluso hacer amigos y más si te gusta el deporte como a mí. Mi adaptación fue tan buena, incluso académicamente, que acabaron adelantándome un curso escolar.

P. Ya en Montreal, y hablando de baloncesto, jugaba en categorías superiores a su edad, destacaba entre el resto.

R. Una de las primeras cosas que había que buscar en Montreal era un club de baloncesto, supongo que entre otras cosas para quitarme un poco la pena. Empecé a entrenar y jugar en club llamado Parc Extension. Ahí con un equipo de jugadores con edades dos años superiores a la mía. Entre mis compañeros de equipo estaba Luguentz Dort, actual base de la Universidad de Arizona State y futuro draft pick de la NBA.

P. En 2013, nuevo cambio rumbo a Ontario, concretamente a Toronto. Fue una bonita casualidad porque el nivel baloncestístico ayer es de quilates…

R. Fue un cambio que no me fue difícil porque se hablaba el mismo idioma. Me hacía mucha ilusión porque iba a poder mejorar mi nivel de juego y sabía que no iba a ser difícil encontrar un club en una ciudad tan grande como esta.

P. Y en 2014 comienza la secundaria, aunque no le correspondía… ¿Siempre ha sido muy aplicado con los estudios, buen estudiante, vaya?

R. Más que un buen estudiante, me considero una persona competitiva en todo lo que hago e intento dar lo máximo para cumplir mis objetivos.

P. Deporte y carrera académica están muy vinculados en Estados Unidos y en Canadá, ¿Cómo lo ve?

R. Tanto aquí, en Canadá, como en Estados Unidos, el deporte está muy vinculado a los estudios. Gran parte de las becas universitarias vienen por los deportes, los universitarios están considerados atletas. Esto provoca que ya desde el High School (secundaria) el deporte sea muy importante ya que en el último año es donde se fijan las universidades para escoger a sus atletas.

P. Allí se juega por curso y no por edad, es decir comenzó a jugar al basket en el Senior de High School  con solo 14 años, ¿Cómo lo recuerda?

R. Sí, lo recuerdo como un inicio muy difícil ya que era muy joven y jugaba contra gente muy mayor, de unos 18 años. Al ser el único base del equipo estuve forzado a jugar bastantes minutos y tuve que aprender rápido e intentar igualar mi fuerza física a la de mis contrincantes.

Fotografía de Seyran Mammadov cedida por Iñaki Álvarez a NoticiasCyL.

P. Incluso ganaron el campeonato de Ontario de High Schools (OFSAA)  y consiguieron más triunfos…

R. En mi penúltimo año de High School ganamos el campeonato de “Ontario Federation Of Schools Athletic Association” OFSAA es un título importante porque en las finales es donde suelen estar las universidades para interesarse por los atletas.  También en mi último año de High School gané varios trofeos de MVP en diferentes torneos.

P. ¿Cómo acaba en University of Toronto?

R. El entrenador asistente vino a verme a un partido a mi High School. Tras verme jugar me invitó a un entreno del equipo y a hacer una visita al campus universitario. Después de rendir a un alto nivel en el entrenamiento y verme jugar algunos partidos posteriores a la visita, el primer entrenador me ofreció una beca para ir a la Universidad de Toronto y jugar durante la temporada viniente. Tenía a la vez otra oferta de una universidad fuera de Toronto, a unos 200 km. Pero finalmente me decidí por University Of Toronto, por estar cerca de casa y por ser, académicamente, la número uno en el ranking de mejores universidades de Canadá.

P. Recuerda con especial emoción un partido en Taiwán, hábleme de él.

R. Sí. Nuestro quinto y último partido fue el más especial para mí ya que empecé a coger ritmo y a jugar bastante mejor, disputando unos 26 minutos y metiendo 17 puntos. Además conseguimos la victoria. En general mi viaje a Taiwán con la universidad fue muy positivo para mi integración en el equipo.

P. En dicho partido se sale ante talentos de la talla de RJ Barret y Zion Williamson…

R. En agosto jugamos un partido de pretemporada contra el equipo histórico de los Duke Blue Devils de 2018/19. Fue un partido muy emocionante porque jugué contra futuras estrellas de la NBA como RJ Barret y Zion Williamson. Al tener 17 años yo era el jugador más joven en el partido, a pesar de mi edad jugué 26 minutos y anoté 12 puntos tirando 5-9 de tiros de campo acompañado todo ello con 4 asistencias.

P. Viendo un vídeo de sus mejores jugadas, me recuerda a Chris Paul. ¿En quién se fija?

R. Me fijo mucho en Kyrie Irving. Intento asemejar su control de balón y habilidad de finalizar cerca del aro al igual que su tiro de tres. Al ser base, desde pequeño me he fijado en Ricky Rubio, su manera de distribuir el balón y hacer jugar al equipo siempre ha sido una faceta de su juego que intento aplicar.

Fotografía de Seyran Mammadov cedida por Iñaki Álvarez a NoticiasCyL.

P. ¿Cómo se define como base?

R. Soy un base con buena visión de juego y de equipo. Siempre sé dónde están situados mis compañeros. A la vez puedo definir individualmente cuando se necesita, con penetraciones para finalizar la jugada, o asistir con un tiro abierto. Cuando se necesita puedo aportar un tiro de tres. En cuanto al aspecto defensivo sigo las mismas normas del trabajo en equipo y ofrezco muchas ayudas a mis compañeros. También aporto una gran intensidad en defensa con un alto número de robos.

P. Cayó lesionado tras el partido ante Nipissing, ¿Fue un palo?

R. Fue un gran palo no solo para mí, también para el equipo. Teníamos la ilusión de llegar a Playoff. Tras mi lesión, el equipo no consiguió ganar ningún partido y nos quedamos lejos de meternos en la fase final.

P. Más cuando en esta temporada de Rookie ha promediado 22 minutos por partido, 13 puntos con 48% en tiros de campo, eres uno de los mejores robadores de la Liga…

R. Estaba teniendo una campaña de rookie bastante sólida, anotando más de 20 puntos en varios partidos. Tenía esperanzas de llegar lejos en los Playoff y tratar de estar en la lucha para algún premio de Rookie.

P. ¿La NBA es un sueño lejano?

R. Sí. Lo veo lejos pero no imposible. Ha sido un sueño mío desde que tengo uso de razón. He trabajado toda mi vida y lo sigo haciendo hacia ese sueño. Aunque con los pies en la tierra mi verdadero sueño es jugar profesionalmente al baloncesto. Siempre con la NBA en mente trabajo cada día para ser la mejor versión de mí mismo y mejorar en todos los aspectos del juego.

P. ¿Cómo ve su futuro?

R. Me veo capaz de jugar profesionalmente en Europa, preferiblemente a nivel ACB. Tengo el nivel de entendimiento de juego que caracteriza a Europa y el nivel físico necesario para desarrollar mi juego en esa competición, ya que he estado acostumbrado toda mi vida a jugar contra gente más mayor y más fuerte que yo.

P. Un objetivo a corto plazo.

R. Como objetivo a corto plazo me gustaría tener una oportunidad para luchar por un puesto en la Selección española de mi edad. También, en las próximas temporadas, competir a alto nivel y llegar al torneo nacional para estar entre los 8 mejores equipos de Canadá.

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