Monsalve: “La JOSVA es ejemplo y espejo para muchas jóvenes orquestas”

El fundador y director de la Joven Orquesta Sinfónica de Valladolid, Ernesto Monsalve, repasa en esta entrevista con NoticiasCyL el nacimiento y desarrollo de la JOSVA y sus perspectivas de futuro

FuenteIsaac Barrientos
El director de la JOSVA, Ernesto Monsalve.

– ¿Cómo surgió el proyecto de la Joven Orquesta Sinfónica de Valladolid?

– En el año 2003 tenía 17 años y con otros compañeros, que estábamos en la orquesta del Colegio San José, nos dimos cuenta que al acabar el Bachillerato e iniciar la Universidad no había ninguna actividad homologable a la que hacíamos, una propuesta de caracter aficionado para disfrutar de la música. El primer propósito fue homenajear a nuestro profesor de música del San José que se jubilaba ese año. Empezamos con un grupo de ocho o diez personas y ha crecido muchísimo. Cuando pusimos en marcha la Asociación Cultural Antonio Salieri yo aún era menor de edad y la presidía otro amigo que ya había cumplido los 18 años aunque yo fuese el que se encargaba de la gestión, fue una anécdota de la dificultad y el entusiasmo con el que comenzamos.

– La JOSVA ha crecido mucho desde entonces, ¿cómo ha evolucionado ese significado inicial que tenía?

– El fenómeno de las jóvenes orquestas está muy extendido en Latinoamérica y Europa, pero en España en 2003 sólo estaban la Joven Orquesta Nacional de España, la Joven Orquesta de Cataluña y alguna otra muy puntual con un carácter casi previo a un nivel profesional. Nuestro planteamiento siempre ha sido que la integren personas que disfruten con la música y tengan una salida para tocar su instrumento sin necesidad de que sea con nivel profesional. La creación de la JOSVA ha servido de ejemplo y modelo para muchas que se han creado después como las de Burgos, León, Soria o Ávila. Por méritos propios hemos accedido a la Asociación Española de Jóvenes Orquestas, de la que acabé siendo presidente. Es un orgullo el crecimiento y la evolución que ha tenido la JOSVA cuando casi no había un espejo en el que mirarse.

– ¿Los criterios para pertenecer a la JOSVA son los mismos que al principio?

– Los requisitos de edad si, desde los 14 años (aunque permitimos el acceso a los que tengan 13 y cumplan 14 durante ese curso), siempre y cuando en las pruebas de acceso den un nivel mínimo. Cuando montamos la orquesta los primeros años necesitábamos a mucha gente, ahora la competencia es mayor porque hay gente que ya forma parte de la JOSVA y a lo mejor otros 50 o 60 que quieren entrar, por lo que se ha endurecido la selección. El máximo de edad es de 32, aunque se llega muy pocas veces, la mayoría de los componentes tienen entre 14 y 25 años.

– ¿Cómo se está desarrollando este decimoquinto aniversario?

– Hemos hecho cosas especiales como un concierto en Disneyland Paris en abril, porque nos seleccionaron con motivo del 25 aniversario del parque. También tuvimos la recepción en el Ayuntamiento con motivo del decimoquinto aniversario. Ahora vamos a ofrecer un concierto el 22 de diciembre en el Auditorio Miguel Delibes, en el que vamos a presentar un libro que hemos preparado con motivo de este aniversario. Después compartiremos una cena tanto miembros actuales de la JOSVA como otros muchos de los que nos han acompañado durante estos años. A lo largo de 15 años han pasado por la JOSVA más de 600 músicos, la gran mayoría vallisoletanos. A todo ello hay que sumar, por ejemplo, los 160 integrantes de coros que van a actuar con nosotros el día 22, eso amplifica mucho el impacto de la JOSVA. Muchas ciudades europeas envidian una institución como la JOSVA.

– Ese concierto del 15 aniversario se va a celebrar en Navidad, ¿eso lo convierte en aún más especial?

– La JOSVA hace tres grandes actividades durante el año. Comenzamos con el curso académico y terminamos a finales de abril o comienzos de mayo, adaptándonos al ciclo escolar. Hacemos un programa en Navidad, otro en primavera y la gira musical que nos lleva tres o cuatro días, últimamente por destinos europeos. La más emotiva es la de Navidad porque acuden muchos familiares que a lo mejor en otras ocasiones no pueden asistir. No sólo las familias de los músicos, sino muchos vallisoletanos que ya tienen por tradición acudir a los conciertos de la JOSVA, porque el Delibes no se llena sólo con los familiares.

– ¿Cómo ha condicionado la crisis el devenir de la JOSVA?

– No dirijo la crítica a ningún partido ni a ninguna administración en concreto. La JOSVA cuando nace no tenía fondos, empezamos a ensayar en la capilla que hay en la iglesia de los Jesuitas de la calle Ruiz Hernández por un alquiler simbólico. No teníamos ninguna subvención, sólo teníamos las pequeñas cuotas que aportábamos cada integrante de la asociación. Teníamos un presupuesto de 200 o 300 euros al año. Desarrollábamos nuestras actividades arriesgando nosotros mismos, si hacíamos un concierto en el auditorio de la Feria de Muestras y costaba 1.500 euros lo pagábamos nosotros y lo cubríamos con el precio de las entradas, pero con el riesgo de que si no teníamos el respaldo del público perderíamos dinero, aunque por suerte nunca nos ha pasado eso.

Poco a poco fuimos obteniendo colaboración privada, con pequeñas aportaciones. Nadie cobraba en la orquesta. Hemos llegado a ensayar en el salón de mi casa; después gracias a la colaboración de Domi Fernández, concejala de Participación, nos dejaban espacio en algún centro cívico después de reclamarlo mucho. En 2007 nos asignaron una sala de manera provisional, que es insuficiente para lo que necesitamos. Después llegó la crisis, pero al que es pobre la crisis la afecta menos. Sin embargo, si que notamos la caída de la Joven Orquesta Sinfónica de Castilla y León, que tenía un presupuesto de cuatro millones de euros, mucha gente quedó huérfana y vino a la JOSVA. En un primer momento nos benefició a nivel de capital humano; pero las ayudas prometidas por las instituciones no llegaban. Hasta el año 2016, que es la primera vez que la JOSVA ha firmado un convenio con el Ayuntamiento de Valladolid, que seguimos manteniendo y que nos ha permitido una consolidación importante en los últimos tres años. Ahora parece ser que el Ayuntamiento ya está ultimando la cesión de un local para los ensayos de la JOSVA y espero que pronto podamos dar una buena noticia.

– ¿Cómo se presenta el futuro de la JOSVA?

– La JOSVA es un proyecto que tiene que pensar que me tiene que sobrevivir, en algún momento el fundador dará un paso al lado y tendrá que seguir adelante la orquesta, ese momento me preocupa. He fundado la JOSVA y la he acompañado en este periplo sin cobrar nunca nada. Eso es algo que tendrá que cambiar con mi sucesor, que tendrá que cobrar. La JOSVA también necesitará un espacio acorde a sus necesidades y adaptarse a generaciones muy distintas, porque en 15 años han cambiado mucho los niños y las niñas y también los padres y las madres. La demanda cada vez es mayor porque la JOSVA ha puesto el listón muy alto; hace doce años estábamos tocando en un salón de actos para 150 personas, y este año hemos actuado en Disneyland y si no tocas con Plácido Domingo una vez al año parece que la temporada es un fracaso. El devenir pasa por tres pilares, un espacio merecido que creo que será una realidad pronto, un director y gerente que se dedique a ello profesionalmente y tenga su remuneración y una adaptación a los nuevos tiempos.

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