El bronce del Eurobasket tiene color español

Juan Carlos Navarro en su último partido con España. Fotografía: Europa Press.

La selección española de baloncesto no falló en la lucha por el tercer puesto del Eurobasket frente a Rusia (93-85) y logró un bronce que supone la sexta medalla consecutiva en torneos continentales y la novena en los últimos diez disputados, en un partido que se complicó en los minutos finales y que supuso la despedida de Juan Carlos Navarro.

El combinado dirigido por Sergio Scariolo se rehizo de la derrota en las semifinales contra Eslovenia y supo sufrir contra los rusos y engrosó las vitrinas de un equipo acostumbrado a subir al podio en las grandes citas, con Pau y Marc Gasol como figuras principales. El poderío de los hermanos en la pintura tumbó a una Rusia que acusó las pérdidas de balón y el mal arranque de partido.

Los Gasol volvieron a comandar una ofensiva española que dominó el juego interior y supo defender la amenaza exterior de una Rusia desacertada en los primeros minutos, en la que Aleksei Shved volvió a tratar de luchar contra el mundo sin éxito.

La estrella del Khimki monopolizó el balón en el cuadro soviético desde el inicio, pero el buen arranque de Marc y Fernando San Emeterio empezó a abrir un hueco en el marcador (15-7, min. 7) que los de Sergey Bazarevich no supieron cerrar.

Con el pívot maltrecho por unas molestias tras una falta antideportiva, Pau y Sergio Rodríguez apagaron el primer amago de reacción rusa. El ala pívot y el base lideraron un parcial de 11-0 que disparó la ventaja española (32-17, min. 15).

La defensa mixta ahogaba a una Rusia castigada por las pérdidas, pero que supo remar contracorriente para no perderle la cara al partido. Tras el descanso, la circulación de los de Bazarevich mejoró y comenzaron a acercase en el marcador.

Los triples comenzaron a entrar y los nervios paralizaron a España, que además vio como Ricky Rubio se marchaba a los vestuarios por dos faltas antideportivas. El altísimo ritmo anotador de los soviéticos recortaba distancias a marchas forzadas, alcanzando los 57 puntos en la segunda mitad, a pesar de echar en falta a un Shved que no brilló a la altura de otras ocasiones.

Con tan solo dos puntos de diferencia en el marcador (78-76, min. 37), los de Scariolo apretaron los dientes y con un robo de Sergio Rodríguez y una canasta de San Emeterio lograron retomar la calma.

Después Marc y Pau se encargaron de ajusticiar a una Rusia combativa que nadó para morir en la orilla y que continúa sin subir al podio desde 2011. Si subirá España que acumula seis Eurobasket seguidos sin bajarse, despidiendo con un bronce a un Navarro que se retira con diez preseas a sus espaldas.

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