Vuelta a clase

Los pediatras avisan a los padres de que los niños deben ir al colegio porque "es bueno para su salud"
La vicepresidenta de la Asociación Española de Pediatría (AEP), Inmaculada Calvo, ha avisado a los padres de que los niños deben ir al colegio porque es "bueno para su salud" y que es solo en situaciones "muy concretas", y con estados patológicos específicos, cuando no se recomienda que vayan a clase.
¿Qué puede ocurrir si no llevo a mi hijo al colegio?

Una vez que han sido publicadas las medidas para este regreso entre las que se encuentran la distancia social, las mascarillas o las clases burbuja, algunos padres y madres mantienen su reticencia de que sus hijos acudan. Ante ello, Legálitas ha escrito un comunicado en el que recuerdan que la educación no es obligatoria hasta los seis años, por lo que antes de esa edad, de manera legal, no hay obligación de matriculación, aunque sí existan problemas de conciliación. A partir de esa edad, y hasta los 16 años, en cambio, sí que existe la obligatoriedad por lo que ya se podrían tener problemas legales que incluso podrían llegar a condenas de penas de prisión de hasta los seis meses, así como multas en la misma proporción. Como indican, la Ley Orgánica de Educación establece que los niños deben estar escolarizados durante esa edad "salvo enfermedad del alumno, vida itinerante o residencia en el extranjero".Por ello, no acudir al colegio por cualquier otro motivo pondrá en marcha el protoloco de absentismo escolar, que varía según la comunidad autónoma, de manera que los servicios sociales llevarán a cabo una investigación para conocer el motivo y los padres podrán ser denunciados por abandono de familia.   Desde Legálitas, eso sí, consideran que se podría pedir permiso a la Consejería de Educación para educar al hijo en casa y que así indiquen la manera de realizarlo.

El Sindicato Médico acusa a la Junta de exponer a la comunidad a una "bomba de relojería" con la ratio para el nuevo curso
El Sindicato Médico de Castilla y León (Simecal) ha acusado a la Junta de exponer a la Comunidad a una "bomba de relojería" con las actuales ratio fijadas para la vuelta a clase, superiores al límite de diez personas recomendado para las reuniones entre personas.