Valle-Inclán

El reencuentro con tus libros de siempre

A menudo llegaba yo a casa por la noche y los sorprendía patinando sobre libros que habían extraído al azar de las estanterías o haciendo pilas en medio del salón como para prenderles fuego, con algunos tan desgualdrajados como el propio Hidalgo de Cervantes tras embestir a los molinos de viento.-¡Gr…!