Hostelero

Los hosteleros paran este miércoles para reclamar medidas urgentes ante la "dura realidad" a la que se enfrentan

Durante su intervención Yzuel se preguntó “¿Qué otro sector español puede demostrar esa capacidad de generar riqueza?, es injusto y además poco inteligente culpabilizar a la hostelería”. “Más allá de los datos económicos, hemos de replantearnos si es lógico el trato que está recibiendo un sector que es también identidad y cultura españolas, y que, desde el comienzo de la pandemia ha asumido con responsabilidad la aplicación de medidas preventivas, a consta del esfuerzo extremo de sus empresarios y trabajadores”. Juan José Blardony, director de Hostelería Madrid, ha puesto el acento en la necesidad de un plan de extensión de las terrazas municipales, a través de autorizaciones en bandas de aparcamiento, para facilitar el servicio exterior de la hostelería; la extensión de los horarios de las terrazas, recuperando los horarios de terrazas en aquellos lugares que se encuentran limitados por zonas de protección acústica, planes de peatonalización de las vías públicas, para facilitar los servicios de hostelería, particularmente en aquellas zonas que no disponen de servicio de terrazas, condonación de tasas de terrazas de veladores para el año 2020 y la recuperación de los centros de las ciudades como destinos turísticos mediante la puesta en marcha de actividades culturales seguras y planes de promoción turística ambiciosos y suficientemente dotados económicamente. Por todo ello, desde Hostelería de España, exigien medidas rehabilitadoras que detengan el cierre de más 85.000 establecimientos y la pérdida entre 900.000 y 1,1 millones de puestos de trabajo, entre directos e indirectos, según las previsiones en el peor de los escenarios. Así, reclaman que se pongan en marcha medidas de apoyo higiénico sanitarias siempre coordinadas con las autoridades competentes que permitan una gestión eficaz ante posibles brotes y procesos de cuarentena, o actuaciones de apoyo efectivo al empleo, con la ampliación de los ERTES hasta que cambien las circunstancias, asegurando una mayor exoneración de la cotización a la seguridad social a los negocios que tengan una apertura parcial y exonerando al 100 a los que estén cerrados. Por otro lado, también piden medidas de apoyo a la estructura empresarial sectorial con recursos a fondo perdido para las facturaciones inferiores al 25% de lo habitual, ampliación de dos años en los periodos de carencia de la financiación recibida por el COVID-19 y bonificaciones fiscales tanto en costes de arrendamientos y suministros, como en impuestos especiales y tasas municipales, y propuestas que estimulen la demanda como la aplicación de bonos que activen la demanda de familias y empresas, mejoras en el tratamiento fiscal y exoneración en vales de comidas, reducción temporal del IVA en Hostelería, y por último, un Plan Estratégico de la Gastronomía.  La concentración también iba a acompañada de una campaña en redes sociales bajo el hashtag #SalvemosLaHostelería y se ha utilizado una mascarilla roja como elemento simbólico.

Los hosteleros acusan al Gobierno de apostar por "el botellón y la ilegalidad"

Las Asociaciones de Hostelería han denunciado que la decisión de Sanidad de que los locales de ocio nocturno no puedan abrir en fase tres promueve "la proliferación del botellón como alternativa para el ocio y a la organización de todo tipo de fiestas privadas, en espacios sin control, fiestas organizadas en espacios al aire libre o afters clandestinos". De hecho, a través de una nota de prensa, indican que solo en el pasado fin de semana ya se han visto numerosas fiestas y botellones por lo que reclaman la activación de una mesa de trabajo, con carácter urgente, entre el Ministerio de Sanidad y el sector que permita aclarar el calendario de la desescalada y la aplicación de los protocolos que permitan afrontar con garantías la vuelta a la nueva normalidad en los establecimientos de ocio nocturno.  Asimismo, reclaman poder abrir durante la Fase 3 y consideran que el cambio de criterio implica la ignorancia del Ministerio de Sanidad sobre el sector.