Antonio Pérez Henares

Por una vez, Sánchez, ¡cumple con tu deber!
Los españoles, con excepciones inducidas como la "niñada de escape" del domingo, están cumpliendo mansamente con su deber: acatar la confinación, que alcanza ya el mes y medio, sin rechistar. Pero ¿está cumpliendo con él quien la ha ordenado, el presidente Sánchez?. Rotundamente. NO.
Esconder a los muertos
Durante la semana pasada, esperemos que esta vaya a mejor, cada dos minutos una persona ha muerto por conoravirus. Muertos oficiales, que reales son muchos más, y lo sabremos cuando haya datos totales recogidos en el Registro Civil. Puede que el doble. En algunas provincias, como Albacete o Soria, sabemos ya que son más del triple incluso. Pero solo con los que sabemos ya, la terrible cifra es esa: cada dos minutos moría una persona.
El perverso empresario
El Gobierno nuestro, ese disco de vinillo con cara A y cara B, ha ejecutado la idea, o la ocurrencia más bien, de añadir a la hecatombe económica que se nos viene encima, la de prohibir por ley el despido. Ni por causas objetivas, de fuerza mayor, esto es que no hay trabajo, ni pedidos ni ingresos ni se puede pagar puede hacer. Luego parece que no es del todo así, que lo "rebajan" a improcedente y costará más. Añaden que los ERTES, o sea las suspensiones temporales solo podrán durar lo que ellos mantengan el Estado de Alarma, luego, se recupere o no la actividad de esa empresa, habrá que readmitirlos a todos. Les ha faltado, ya puestos, añadir otro decreto por el que se obligue a colocar y a dar empleo pongamos que cada empresa un 15% más. Con eso ya todo "arreglado", ni crisis, ni paro ni "na de na". Todos "colocaos". Aunque no haya en que trabajar ni con que pagar.