Descontrol en Miranda de Ebro: dos fiestas ilegales y 22 denunciados

Descontrol en Miranda de Ebro: dos fiestas ilegales y 22 denunciados

La Policía Nacional intervino en una fábrica abandonada de la carretera de Logroño y en un piso del centro de la localidad
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Agentes de la Policía Nacional de Miranda de Ebro han realizado 22 denuncias durante el pasado fin de semana a las personas que participan en dos fiestas ilegales incumpliendo las medidas para prevenir los contagios de la COVID-19.


La primera de las intervenciones tuvo lugar el sábado 27 donde efectivos de Policía Nacional, en colaboración con la Policía Local de Miranda, acudieron a las instalaciones abandonadas de la antigua fábrica de papel, situada en la carretera de Logroño, y encontraron a un numeroso grupo de jóvenes en actitud festiva. En el lugar había muchas personas consumiendo alcohol y escuchando música a gran volumen, incumpliendo las medidas establecidas para evitar contagios de la COVID-19.


Ante la presencia policial los jóvenes abandonaron el lugar huyendo hacia la carrera y dejando en el sitio ropa, así como mochilas y otros útiles, incluido el equipo musical. A pesar de ello, los agentes consiguieron identificar a 15 personas que fueron propuestas para sanción por incumplir las restricciones impuestas por la Junta de Castilla y León en lo que se refiere a la participación en reuniones de más de cuatro personas, así como por saltarse el confinamiento perimetral, ya que alguno de los denunciados procedía de otras autonomías.


Por otra parte, agentes de la Policía Nacional intervinieron el domingo 28 en un domicilio de la calle El Cid de la localidad mirandesa, donde cinco personas no convivientes participaban en una fiesta incumpliendo la prohibición del art. 2.1 del Acuerdo de la Junta de Castilla y León 9/2021 de 23 de Marzo.


Durante todo el fin de semana se levantaron por parte de la Policía Nacional  37 actas de denuncias por infracciones relacionadas con la COVID-19 en Miranda de Ebro.


Desde la Policía Nacional, recuerdan la obligatoriedad del estricto cumplimiento de todas las medidas impuestas para evitar la propagación del coronavirus, y que el incumplimiento de estas medidas puede acarrear no solo sanciones económicas, sino también responsabilidades penales.