Transición partitocrática ya

Transición partitocrática ya

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No es muy corriente que condenen a un cliente sin ingreso en prisión, por tratarse de una condena inferior a los 2 años, con el compromiso de no volver a delinquir y que este repita la acción; pero, en algún caso lo hemos vivido y, en esas ocasiones, el cumplimiento de las penas resulta una situación inevitable o de muy difícil evitación.


Cuando un pueblo entero, con la colaboración imprescindible del Jefe del Estado, la connivencia de los que soportaban el régimen totalitario y la de los que fueron perseguidos por ese régimen, decidió, sin conflicto, con reconciliación mutua y con la mirada al frente, iniciar el camino a un régimen político y social democrático, social y de derecho, los riesgos de involución o revolución eran muchos y cada uno hizo lo que estuvo en su mano para, con la determinación del Jefe del Estado, defender pacífica y seriamente la democracia que hoy, algunos niñatos que no vivieron ni el oscuro régimen totalitario, ni los riesgos y cesiones que hubieron de hacerse para alcanzar la democracia plena, la critican, eso sí, para traernos una democracia social-comunista estilo Chavista, Castrista o Chino bolivariano, que tanto les gusta.

 

En estos días, estamos observando cómo ni un solo partido de la derecha con representación democrática porta, usa, defiende o enaltece ni al fascio, ni al régimen Franquista, ni siquiera enaltecen el social sindicalismo de la falange y, en raras ocasiones, estos sectores han generado altercados de orden público, destrozos de material privado y urbano, pese a que, según parece, en su ADN portan el gen de la violencia.


Curiosamente, no ya en la representación parlamentaria, sino en el gobierno, existen personajes que defienden el modelo comunista, portan la hoz y el martillo, enaltecen el régimen chino, chavista y Castrista, sollozan por alcanzar esos "edenes" democráticos en los que el tiro en la nuca, la checa, la violencia y, sobre todo, la miseria es el pan nuestro de cada día y, ahora, alientan, observan con placer e incluso participan, un día sí y otro también, en algaradas, desmanes y destrozos de bienes públicos y privados en defensa no de la libertad de expresión, que está garantizada en España y prueba de ello es el nivel de mierda que ellos inoculan a los ciudadanos en cada intervención, sin que suceda absolutamente nada, sino a un simple y vulgar delincuente condenado por injurias y calumnias, por agresión a un testigo, por amenazas a quienes no piensan como él y por incumplimiento de las órdenes de no volver a delinquir.


Con esto de la postverdad, que se han inventado estos manipuladores, pretenden urdir una realidad paralela y hacer que olvidemos la realidad, que vivamos en matrix pues, si tenemos democracia y prosperidad, el primer motor fue el Rey Juan Carlos; que si hay corrupción en la política, los primeros en emponzoñarla y generarla, desde muy pronto, fueron los del PSOE, que robaban y roban al pobre, al parado, al propio y que llegaron incluso al asesinato, siguieron los del PP robando a las empresas, a los bancos, en todo momento y, como muñidor de toda la corrupción, los Pujol que robaron durante años más del 5% de toda operación que se realizaba, no sólo no les pasó nada, sino que avisaron que cuando se toca la rama se puede caer el árbol y salió que el Rey había cobrado comisiones por el AVE a la Meca, que se le concedió por dicha mediación a España, y nos lucramos con ello, pero él cobro de los moros.... Jope que canalla, pero no, no está bien.


Si alguien con las manos limpias y el espíritu sincero pidiere responsabilidades, los primeros en caer, que no caen, serían los Pujol y sus adláteres, pero además se debería de recuperar el dinero robado; los siguientes, por importes y por gravedad, serían los del PSOE, pese a que son ellos los que llaman asesino a Aznar y ladrones al PP, cuando ellos sí que mataron y sí que robaron.  Los del PP, no se libran, fueron unos ladrones y deberían, igual que el resto, devolver lo robado; pero lo grave es que el resto de partidos nuevos, que decían venían a hacer una política de otro modo, todos tienen en su seno ladronzuelos o ladronazos que traen ilegalmente el dinero de países extranjeros y replican los modos, las maneras y las formas más truhanescas y gansteriles de los mayores.


España necesita nuevos partidos, con proyectos claros, serios, firmes, que se puedan cumplir y que estén dispuestos a cumplir como si fuese un contrato con el ciudadano, en los que el servicio sea el modelo y la limpieza la manera de actuar, compuestos por personas íntegras que ya tengan una trayectoria en su vida, experiencia, que acudan a desarrollar una misión, la cumplan y vuelvan a su posición inicial, o a su casa, a disfrutar de un retiro merecido.


No se trata de fusionar al PP con Cs y con VOX o al PSOE con Podemos, sino de crear nuevas estructuras que, sin fracturar las del pasado, las transformen en unas nuevas que, como Juan Carlos, Carrillo y Suárez hicieron, desde lo anterior a lo nuevo, desde la ley, hasta la ley, pasando por la Ley, construir un modelo de partidos nuevo que no traicione a sus votantes y en los que el rigor, el trabajo y la capacidad sean el modo de trabajo en beneficio de la sociedad. Nos hace falta la nueva transición partitocrática que se acomode a la Constitución del 78 y al futuro.