Alta Moraña, más de cuarenta años al servicio de los ganaderos de Ávila

Alta Moraña, más de cuarenta años al servicio de los ganaderos de Ávila

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La Cooperativa Alta Moraña, con más de 500 socios y una producción de entorno a los 90 millones de kilos de piensos, es la mayor fábrica de piensos de la provincia de Ávila. Alta Moraña participa en otras empresas como la Granja Cerromonte (explotación de ovino que dispone de una alta tecnología y que es una de las más modernas de Europa), y en la Cooperativa de segundo grado Carnavil, que cuenta con un centro de testaje de raza Avileña-negra ibérica. Además, en su centro de recogida de leche se elaboran de manera artesanal postres lácteos.


Hablamos con el gerente de la Cooperativa Cesar Raliegos.


¿Cuáles fueron los orígenes de Alta Moraña y qué cambios ha experimentado a nivel social y empresarial a lo largo de los años?


En el año 1980, alrededor de 60 ganaderos de la zona de la Moraña (Ávila) se unieron para realizar las compras de materias primas en común para sus granjas. Se decidió la implantación de la cooperativa en San Pedro del Arroyo, debido a la gran densidad de vacuno de leche en la comarca. A partir de ahí comenzaron a hacer mezclas con esas materias primas, poniendo en marcha la fábrica de piensos como tal; en un primer momento piensos en harina y posteriormente se incorporaron los piensos granulados. En 1991 se comenzó con la recogida de leche y en 2001 se añadió la producción de postres lácteos y la comercialización de leche envasada. Posteriormente se fueron implementando el resto de servicios hasta los que se prestan en la actualidad.


¿Cuáles con las actividades que realizan y qué servicios que prestan a los socios?


La actividad principal de la cooperativa es la fabricación y comercialización de productos para la alimentación animal, desde materias primas hasta piensos compuestos y mezclas. Complementamos esta actividad con la comercialización de productos necesarios para la actividad agrícola y ganadera de nuestros socios: semillas, fertilizantes, fitosanitarios, zoosanitarios, así como la fabricación y comercialización de postres lácteos, leche UHT y quesos.


Y en cuanto a servicios que la cooperativa presta a sus ganaderos, el asesoramiento en nutrición es el buque insignia de nuestro buen hacer, además de otros servicios veterinarios: diagnóstico de gestación, identificación, gestión de la explotación, manejo, planes sanitarios y reproductivos, …

También se comercializan las producciones agrícolas producidas en las explotaciones de nuestros socios: cereales y otras materias primas. Recientemente y continuando con la diversificación de los servicios que ofrece la cooperativa, se ha iniciado la comercialización de vacuno y ovino, dándole un valor añadido mediante la certificación de las granjas en bienestar animal, basada en los referenciales europeos Welfare Quality y AWIN. 


¿Qué papel juegan en la cooperativa la profesionalización, la innovación y la inversión en nuevas tecnologías?


El estar “a la última” en cualquier aspecto profesional es fundamental, y como tal actuamos desde Alta Moraña. Estamos permanentemente en contacto con las innovaciones que se producen en la alimentación animal y en los demás aspectos de nuestro quehacer diario. Y todo ello lo conseguimos invirtiendo en nuevas tecnologías y con un equipo profesional involucrado con el que contamos en sus distintos departamentos: dirección, producción, administración, calidad, nutrición, veterinarios, etc.


¿Cómo es la relación del socio con la cooperativa?


Los ganaderos y agricultores se sienten muy identificados con la filosofía cooperativista en general y con la de Alta Moraña S. Coop., en concreto: calidad, servicio, proximidad hacen que nuestros socios se reconozcan en la cooperativa; no sólo por contar con un consejo rector joven y adecuado a los tiempos, sino también por la capacidad de adaptación de la cooperativa a sus necesidades. Los socios siempre tienen abiertas las puertas de la cooperativa y podemos decir que “sienten la camiseta”.


¿Qué ventajas destacaría del cooperativismo para los socios agricultores y ganaderos?


El cooperativismo agrario es el bastón en el que se sustenta el campo. Nuestros socios se sienten amparados por la cooperativa en todos los aspectos de la producción agrícola y ganadera, desde la compra de insumos (en cuanto a calidad, seguridad, asesoramiento, etc.), hasta la venta de sus producciones (asegurando la comercialización y los cobros). Todo ello añadido a la proximidad de Alta Moraña a su explotación, la agilidad en la respuesta a sus demandas y una buena relación de calidad y de servicio.


¿Cómo incide la cooperativa en el entorno en el que desarrolla su actividad?


Alta Moraña S. Coop., desde su inicio, ha sido referencia en la provincia de Ávila en cuanto a nutrición animal. Esto ha permitido acompañar a nuestros socios en el desarrollo y continuidad de sus explotaciones ganaderas, y por consiguiente en la ayuda a su rentabilidad. Como consecuencia de todo esto, se asegura el relevo generacional de muchas explotaciones y la fijación de ellos y sus familias a las zonas rurales en las que tienen sus explotaciones. Todo ello sumado a los empleos directos e indirectos que la cooperativa genera en la provincia.


El cooperativismo tiene su origen y su finalidad en el mundo agrario, en el campo. El mero hecho de la existencia de cooperativas pone en aviso y hace reaccionar a otras empresas, a menudo multinacionales, que operan en el sector.


¿Cómo incentivar una mayor participación de jóvenes y mujeres en las cooperativas?


Desde la cooperativa Alta Moraña llevamos trabajando en este aspecto largo tiempo. Se ha incentivado la participación de la mujer en las decisiones en la cooperativa, así como lo hacen en sus propias explotaciones. No en vano, en el consejo rector de la cooperativa tenemos una participación de mujeres significativa, con un resultado muy positivo debido a la capacidad emprendedora de las mismas.

La transparencia, honradez y cercanía nos permiten también estar en contacto con los jóvenes. De hecho, hemos de destacar las reuniones periódicas que hacemos con los jóvenes cooperativistas, en las que congregamos a casi medio centenar de ganaderos “nóveles” en las que tenemos en cuenta sus preocupaciones acerca del sector y damos respuesta a sus demandas.


También al ser Entidad Asociativa Prioritaria, abrimos las puertas a nuestros socios jóvenes a mejoras en las condiciones económicas en los proyectos de incorporación a la actividad agroalimentaria, y en general a todos los planes de mejora de las explotaciones ganaderas asociadas a Alta Moraña S. Coop.


¿Qué retos tiene la cooperativa de cara a los próximos años?


No cabe duda que uno de los mayores problemas que tiene el sector primario es el dar a conocer el trabajo y esfuerzo que realizan los ganaderos para asegurar el suministro a la sociedad de productos, alimentos, de calidad y seguridad contrastada. Debemos seguir trabajando en la certificación de las producciones con marchamos de calidad y bienestar animal. Actualmente Alta Moraña cuenta con varios distintivos de calidad (Ávila Auténtica, Tierra de Sabor y Welfaire Quality). Tenemos la disposición y obligación de hacer llegar a cada una de las explotaciones de nuestros ganaderos la posibilidad de conseguir estas u otras marcas de calidad para sus producciones.


Otro proyecto que tiene que ver además con el medio ambiente, es la gestión de los residuos de las explotaciones ganaderas, todo ello dentro del marco de la bioeconomía circular. El dimensionamiento de las explotaciones ganaderas lleva a cabo un incremento en la producción de residuos de los que debemos deshacernos de una forma sostenible para el medio ambiente.


Y este crecimiento de censo de las granjas y la mayor confianza de nuevos ganaderos hacia Alta Moraña también debe llevar aparejado un crecimiento en las infraestructuras de la cooperativa.


¿Cómo repercute la producción y transformación de los productos de la cooperativa en su entorno?


Hablar de cooperativas es hablar de valor añadido asociado a la tierra. La viabilidad económica de las explotaciones agroganaderas influye en el entorno rural dando prosperidad a la comarca. Además, el afianzamiento de la población en el medio rural, si va acompañado de mejoras en infraestructuras básicas, hará que el campo esté en unas condiciones óptimas de producción, asegurando la disponibilidad y seguridad de los alimentos en los viales comerciales de grandes superficies urbanas.

Y en la materia medioambiental, no hay duda de que los ganaderos y agricultores son los principales interesados en el mantenimiento y cuidado del entorno rural.


¿Qué aporta la cooperativa al medio rural, al entorno social y al desarrollo empresarial?


Las cooperativas agroalimentarias son indispensables para el desarrollo y continuidad del medio rural por lo antes expuesto. No concebimos el campo abulense sin Alta Moraña.


Una cooperativa de la entidad de la nuestra no sólo influye de forma directa y positiva en las explotaciones agroganaderas y en nuestro entorno, sino que también hace una labor social y de reconocimiento de la parte productiva de los alimentos; con jornadas y patrocinios con nuestros productos lácteos en colegios, entidades deportivas,… incentivando el consumo de productos saludables, garantizando producciones basadas en todos los aspectos del bienestar animal, hacer llegar nuestros productos de calidad a otros nichos de mercado. La existencia de la cooperativa con sus socios y sus trabajadores, también contribuye al funcionamiento en el medio rural de otros negocios; talleres, tiendas, bares, restaurantes oficinas bancarias…


¿Qué acciones se deberían de emprenderse por la administración y por otras entidades para promocionar el cooperativismo?


Dada la importancia y el carácter imprescindible de las cooperativas, todo esfuerzo que se realice para impulsar el cooperativismo y el consumo de productos “del campo a la mesa” es ínfimo con respecto al valor añadido que reporta al medio rural y a la sociedad en general.


No se puede pensar en una sociedad sin los diferentes sectores productivos, y el primario, como su nombre indica, es indefectible. Por lo tanto, las acciones por parte de la administración deben ir encaminadas a dar a conocer a la sociedad la calidad de este sector, de que el sector primario se encuentra organizado en asociaciones de ellos mismos (cooperativas) y la seguridad que ello conlleva en cuanto a calidad de los productos alimentarios a un precio acorde a la misma. Y vincular esta visión a la viabilidad de las explotaciones ganaderas mediante publicidad.