Un lechazo muy dulce
Brágimo / ICAL . Daniel López muestra la elaboración de la torta de chicharrones de lechazo desarrollada en el GEO (Gastroespacio del Ovino) de Paredes de Nava (Palencia)

Un lechazo muy dulce

La marca palentina Lechazo Asado Premium saca adelante la tradicional torta de chicharró, pero con la inclusión del sabor churro, en vez de la habitual grasa de cerdo
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David Herrero / ICAL

Una vuelta de tuerca a la tradicional torta de chicharrón, que se enmarcaba en la época de matanza, pero con un nuevo ingrediente de calidad y de la tierra, el lechazo churro. La innovación, totalmente original y exclusiva, nace como un subproducto encabezado por la marca Lechazo Asado Premium, desde el municipio terracampino de Paredes de Nava, en el Gastro Espacio del Ovino (GEO).


El origen parte de la “necesidad de la limpieza de las canales a la hora de asarlas, al ser muy meticulosos y exquisitos en dicho proceso, con el objetivo de que queden con la menor grasa posible, ya que no es necesaria para el proceso del asado empleado”, explica en declaraciones a la Agencia Ical el gerente de la marca, Daniel López.


Las piezas quedaban “muy limpias de grasa, por lo que se generaba un subproducto que no tenía salida, pero, a su vez, era totalmente exclusivo, al no poderse adquirir grasa de lechazo en el mercado”, señala.

Aclara que, buscando las “recetas de siempre y sin dejar de lado la tradición palentina”, se pensó que podía encajar perfectamente en la torta de chicharrón de toda la vida, que se hacía en cada casa en la época de matanza, como dulce característico de la tierra, detalla.


López afirma que “consiguieron adaptarla a la receta tradicional, con una grasa diferente, que se estructura en 100 por ciento lechazo y sin nada de cerdo”. Un dulce que lleva tres meses de trabajo y pruebas a sus espaldas para poder conseguir el resultado óptimo y poder ser enviado a cualquier parte de España.


Ingredientes de calidad

En el paladar, este nuevo dulce “se diferencia totalmente de la habitual torta de cerdo”, dado que sabe a lechazo asado, por lo que recuerda “al dulce de toda la vida”, pero con este nuevo ingrediente. “No sabe al torrezno, sino al lechazo”.


Su receta se conforma por harina, grasa del lechazo, azúcar, levadura y sal. Todo ello tras que, con los recortes, se haga “un proceso de confitado en el que se da temperatura para que suelte la grasa líquida, por lo que queda como resultado la parte sólida, o el tejido”, que es lo que se denomina el chicharrón, apunta.

En estos momentos, comenta que dicha innovación alimentaria se regala con el pedido del lechazo para que los clientes puedan conocer la torta, a modo de promoción, para analizar la acogida y las opiniones del mismo. Aun así, señala que se decidirá si se temporaliza después de la Navidad, recordando las fechas de la matanza, o se estructura como un producto más de la oferta diaria. 


López deja claro que “es una idea original y totalmente exclusiva, basada en la tradición, y caracterizada por la máxima garantía sanitaria”. Sin olvidar su duración, conservación y facilidad de finalización en casa.