Picaresca de vacunación

Picaresca de vacunación

Parece ser una constante de nuestra historia la famosa picaresca que de forma intermitente aparece en nuestro país como una tradición, costumbre, o hábito. Y ya no es solo un destacado y famoso género literario, sino también una práctica consustancial con nuestro pueblo. Es la famosa picaresca española.


Ahora, con motivo de la vacunación del Covid, se ha sabido y requetesabido que consejeros, alcaldes, concejales, patronos, etc.  y hasta generales se han saltado la cola para no perderse la famosa vacuna y ser los primeros.


Claro, todo el mundo ha puesto el grito en el cielo ante tamaña felonía y se están exigiendo inmediatas medidas para reparar el desaguisado, evitar que vuelva a producirse y sancionar, como sea, a los aprovechados.


Pero también debe decirse que no todos son iguales ya que en el caso de los generales se ha dicho por quién sabe del tema, que el jefe del Estado Mayor de la Defensa, JEMAD, tiene un puesto crítico y su vacunación estaba justificada. Y en cuanto a los demás se han aprovechado, sin duda, de las circunstancias nada críticas.


Lo que está claro que el "pase ud. primero", ha pasado a la historia cuando el riesgo se prevé alto. También se ha olvidado el "los niños y las mujeres primero" como si de un Titanic se tratara. Ya sé que con la igualdad de género ya no hay más diferencia incuestionable que la edad y, en su caso, la salud, pero aun así la picaresca campa por sus respetos.


Ahora que las leyes y los reglamentos se hacen como churros, no estaría de más un protocolo que estableciera el orden y la relación para vacunar en primera y en segunda serie, y sobre todo que haya vacunas y no pase como en Madrid que están faltas. Aunque lo importante es que la salud, y detrás de ella la felicidad, vuelvan a abrirse paso, ya que como dijo García Márquez "No hay medicina que cure lo que no cura la felicidad".