Mañueco expresa su "sorpresa" por el “escaso número de solicitudes” de los hosteleros de las ayudas del plan de choque

Mañueco expresa su "sorpresa" por el “escaso número de solicitudes” de los hosteleros de las ayudas del plan de choque

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El presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, expresó hoy su “sorpresa” por el “escaso número de solicitudes” presentadas por los hosteleros de la Comunidad, a las líneas de ayuda puestas en marcha a través del plan de choque e hizo un llamamiento a estos profesionales y a los asesores que trabajan con ellos para que las utilicen.


Mañueco entendió que esa escasa demanda de apoyos, se produce por “desconocimiento” y recordó al sector que aún pueden acogerse porque el plazo de presentación se extiende hasta el 26 de enero. En este sentido, indicó que la consejera de Empleo e Industria, Carlota Amigo, “ha charlado” con los hosteleros y constató que es preciso “hacer un esfuerzo de difusión de las ayudas”.


El presidente hizo esta reflexión durante un rueda de prensa en Burgos, con los presidentes de CEOE en España y en Castilla y León, Antonio Garamendi y Santiago Aparicio, que coincidió con una manifestación de hosteleros en la capital burgalesa para exigir más ayudas.


Alfonso Fernández Mañueco anunció además que esta semana el consejero de Cultura y Turismo, Javier Ortega, firmará las bases para la convocatoria de 20 millones de euros en ayudas directas para el sector. Mañueco incidió en que es preciso apoyar a todos los sectores que lo están pasando mal y exigió al Gobierno que “lidere” ese plan de apoyo, en el que colaboren las autonomías “en la medida de sus posibilidades”. “Es imprescindible la cooperación”, dijo. 


El jefe del Ejecutivo autonómico recordó que la Junta impulsó dos planes de choque el año pasado, con 90 millones, junto a las líneas de liquidez con Iberaval, con la movilización de 680 millones de euros, a lo que se sumará esta semana el programa de Cultura y Turismo de 20 millones para los hosteleros.


Mañueco afirmó que tiene muchos amigos hosteleros y cuando ve su situación en la que ven peligrar sus negocios o sus empleos, tiene, dijo “una sensación de sufrimiento y dolor” en el ámbito personal. “Me llaga al corazón”, dijo, para asumir que la situación se irá revisando cada 15 días y si mejora podría reducir las restricciones, pero los datos indican que el índice de incidencia sigue empeorando en todas las provincias.