El Doce de Octubre, ¿Fiesta Nacional?

El Doce de Octubre, ¿Fiesta Nacional?

|

El pasado lunes, 12 de octubre, se celebró la Fiesta Nacional de España, festividad que ha recibido distintos nombres a lo largo de la historia, pasando por la fiesta de la Raza, de la Hispanidad, de la Virgen del Pilar... pero, efectivamente el nombre correcto es el de Fiesta Nacional de España, como quedó fijado en la Ley 18/1987, lo que fue ratificado por un Real Decreto en 1.992, para conmemorar el IV Centenario del descubrimiento de América. Aunque con distintos nombres viene celebrándose desde 1892 por ordenarlo así la Reina Regente Mª Cristina.


La festividad fue reconocida por el franquismo en 1958, pero la Ley del 87, que es una ley de artículo único suprime la referencia a la Hispanidad, y reconoce, además del grito de Rodrigo de Triana al avistar la tierra “de las indias”, que no resultaron tales, el momento en el que se produce la fusión de los distintos Reinos de España en una única Monarquía.


El acto más importante es el desfile militar que tradicionalmente se celebra en el Paseo de la Castellana, especialmente desde que el Gobierno decidió trasladar a esta fecha la celebración del “Día de las Fuerzas Armadas”, reforzando así la integración de las mismas en la sociedad civil a la que sirven. A este acto asiste, además de la Familia Real que lo preside, el Gobierno en pleno y los representantes de las altas instituciones del estado y del cuerpo diplomático, las CCAA, por supuesto con la ausencia chulesca de los presidentes catalán y vasco, y algunos ayuntamientos incluidos. Personalmente asistí varios años, alternando mi presencia en Madrid en la Fiesta Nacional con mi acompañamiento a mis amigos de la Guardia Civil que también celebran en la misma fecha a su Patrona la Virgen del Pilar.


Terminado el desfile en la Castellana, los Reyes ofrecían una recepción en el Palacio Real a los invitados al desfile y a otros representantes de la sociedad civil. Llegados al Palacio Real, te aparcaban en uno de los salones en función del cargo (ministros, embajadores, presidentes autonómicos, parlamentarios, alcaldes, etc.) y allí esperábamos hasta ser invitados al 'besamanos' y el posterior cóctel, en el que los miembros de la familia real se paseaban a saludar por los distintos corrillos. Por cierto, en el último cóctel se hizo viral el vídeo en el que Pedro Sánchez y su “Bego”, pretendieron unirse a la Familia Real en la fila del besamanos, de donde fueron retirados por los servicios de protocolo del Palacio.


Este año, por razones obvias, el desfile fue sustituido por una breve parada militar en el Patio de Armas del Palacio, y al no haber recepción posterior, los corrillos se celebraron entre los invitados en los minutos previos al inicio del acto.


Llamaron la atención las ovaciones y aplausos con los que fue recibida la familia real y los gritos de “Dimisión” y “Gobierno asesino” con el que fueron recibidos el presidente del Gobierno y sus ministros por el público curioso situado en las afueras del Palacio.


A través de la televisión pudimos ver el frío saludo entre Sánchez y Díaz Ayuso, o la conversación mantenida entre Pablo Iglesias y el Presidente del Tribunal Supremo que le debe investigar. También la indumentaria harto hortera de la ministra de Igualdad, el ministro de Universidades o el propio vicepresidente segundo, todos los cuales negaron el saludo a la familia real cuando pasaron saludando a las autoridades. Para rematar, el matrimonio gubernativo, el marido con una vestimenta lamentable, sin corbata y eso sí con mascarilla republicana, y ella, vestida de moral republicano. Vamos, que los “marqueses de Galapagar” no querían pasar desapercibidos.


Finalmente, quiero recordar que por las calles de Madrid y de un montón de ciudades españolas, Vox convocó una manifestación motorizada luciendo banderas españolas, cosa que hicimos muchos ciudadanos colgándolas de nuestros balcones. Y en la M-30, las playas valencianas, los jardines sevillanos y la Plaza de Colon de Valladolid, entre otros muchos lugares, miles de banderitas españolas recordaban a los miles de fallecidos por la pandemia... Ah! y en Pamplona, un grupo de energúmenos derribaba y decapitaba dos esculturas que representaban a Felipe VI y Cristóbal Colón. Vamos, que para ver ignorancia y odio no hace falta cruzar el charco.