León y Valladolid se suman a la marea de residencias para pedir una ley estatal: "No queremos olvidar a los fallecidos"
Imagen: Europa Press

León y Valladolid se suman a la marea de residencias para pedir una ley estatal: "No queremos olvidar a los fallecidos"

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La Plataforma de Afectados por las Residencias de Castilla y León se ha sumado a las reivindicaciones de la marea de residencias con sendas concentraciones en León y Valladolid para pedir una ley estatal a fin de "defender y visibilizar a las personas que sufren el actual modelo de residencias y su absoluta precariedad".


La movilización en Valladolid, que ha tenido lugar a las 12.00 horas de este sábado en la Plaza Mayor, ha reunido a cerca de medio centenar de personas, mientras que la convocada en la capital leonesa comenzará en torno a las 19.00 horas.


Trabajadores, usuarios, familiares, asociaciones y sindicatos han criticado, a través de un manifiesto, que llevan "demasiado tiempo denunciando la mercantilización absoluta del sector", que conlleva "precariedad social y laboral y, lo más grave, la pérdida de derechos de las personas de edad avanzada; agravado, todo ello, por una situación de dependencia olvidada en la práctica por las instituciones".


Por todo ello, la plataforma considera que "ahora, más que nunca, es obligatorio, necesario y humano, que la administración autonómica se encargue de su bienestar y de que se cumplan sus derechos y los de sus familiares".


En este sentido, la portavoz de la Plataforma, Ana Redondo, ha aseverado, en declaraciones a Europa Press, que su objetivo es "no olvidar a los miles de residentes fallecidos a consecuencia de las decisiones de las instituciones, que han condenado a muerte a muchas personas".


"La Junta debe velar por la salud de las personas mayores y por la mejora de un sector muy precarizado en cuyas manos están las vidas de nuestros familiares", ha apostillado Redondo.


Asimismo, ha recordado que el problema en las residencias "no ha terminado" ya que, según ha lamentado, estas denuncias han quedado relegadas a un segundo plano de la agenda ante la irrupción de la desescalada, los problemas del turismo o la 'vuelta al cole'.