Mayalde, profeta en Aldeatejada que le dedica una plaza a 40 años de tradición
Inauguración de la Plaza Mayalde en Aldeatejada./ FALCÃO

Mayalde, profeta en Aldeatejada que le dedica una plaza a 40 años de tradición

Concierto 'N'Ca Mayalde' tras la inaguración de la Plaza Mayalde en Aldeatejada
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Mayalde -Eusebio, Pilar, Laura y Arturo, la familia- celebran 40 años de cultura tradicional. Cuarenta años de, un día tras otro, llevar a todos los rincones del orbe la música que todo lo llenaba en los pueblos de antaño de esta vasta provincia salmantina. Para conmemorar tal efémerides y, como la familia habita en Aldeatejada, además de que Mayalde se compone de La Maya -Maya- y Aldeatejada -alde-, el Ayuntamiento que preside Enrique García ha inaugurado una coqueta y amplia plaza de conciertos, de fiesta, de cultura, con el nombre de Plaza Mayalde, que lucía una bonita decoración con ganchillo de todos los colores, formas y gustos, que simulaba una procesión del Corpus de antaño. Es loable la dedicación de la mayor parte del pueblo en preparar este concierto, el momento más esperado para con sus vecinos. En un emotivo acto, con la plaza llena -eso sí, cumpliendo todo el protocolo de seguridad sanitaria- la familia Mayalde se emocionó y dio las gracias a todos sus paisanos, entregados y fieles antes y ahora. Además, el acto contó la presencia del diputado de Cultura, David Mingo, y el diptuado de Cs Jesús de San Antonio.



A estas altura de la vida, uno ya no sabe qué decir de la familia amiga. Pero algo habrá que decir, como diría Eusebio. Es que Mayalde cada día se renueva, no hay dos espectáculos idénticos, las melodías pueden ser las mismas, pero el desarrollo cambia según Eusebio echa un trago. Lo que no cambia es el mensaje que transmite Mayalde. La autenticidad rural. La reivindicación de lo nuestro, de lo que fue y ya no es y que, gracias a gentes como esta familia, aún retenemos en nuestra retina. Mayalde nos trae recuerdos de infancia, de cuando el abuelo contaba historias en el poyo de la puerta y la abuela asaba el pan a la lumbre y lo untaba con manteca de cerdo que, en muchas ocasiones, sabía a rancio. Pero qué buena estaba con azúcar... Historias que nos han forjado para ser como somos, no como algunos quieren que seamos. 


Mayalde es la pureza, con ritmos auténticos e interpretados con instrumentos a su manera. Lo mismo una sartén quemada, que una regadera perdida en un rinón del corral, como un plato de porcelana roto y el acordeón que vino de Cuba cuando los 'cubanos'. Es que, además, también están los coros de los espectadores que ríen, disfrutan y cantan, porque Mayalde encandila.


Después de 40 años de música y tradición, de amistad y reivindicación, solo queda desearles otros 40, al menos, y que sigan con lo auténtico, con lo nuestro, y llevando la verdad de la música tradicional de esta provincia de Salamanca, entre tanto bodrio como abunda en nuestros días.


FOTOS DEL HOMENAJE